La industria pesquera patagónica promociona merluza y vieiras en Francia y España 

Con una agenda que combina promoción gastronómica, rondas de negocios y gestiones para mejorar la competitividad exportadora, la industria pesquera busca afianzar su presencia en Francia y España.
viernes 02 de octubre de 2026

La recuperación de los precios de la merluza abre nuevas perspectivas para las plantas de procesamiento y el empleo en los puertos patagónicos. La industria pesquera busca dar un nuevo paso en su expansión internacional. Con la merluza hubbsi, el langostino, el calamar y la vieira como principales cartas de presentación, empresarios argentinos desembarcaron en Europa con el objetivo de conquistar compradores, ampliar mercados y mejorar las condiciones para exportar los productos del Mar Argentino.

La misión tiene dos escenarios centrales: París, donde la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP) participa de la agenda de la Argentina Week en la Embajada argentina en Francia, y Vigo, España, donde la próxima semana tendrá lugar uno de los encuentros más importantes de la industria pesquera internacional.

En un mercado global que mantiene una fuerte demanda de pescado blanco, la apuesta no pasa solamente por colocar más productos en el exterior. También apunta a recuperar rentabilidad, sostener la actividad en las plantas de procesamiento y fortalecer el trabajo en tierra, uno de los eslabones que más empleo genera en las comunidades portuarias de la Patagonia.

La merluza recupera protagonismo

El presidente de CAPIP, Agustín de la Fuente, destacó en Crónica que la recuperación de los precios de la merluza comienza a repercutir en la actividad industrial y reactiva el trabajo en las plantas procesadoras.

La mejora representa una señal relevante para un sector que necesita sostener sus niveles de producción y encontrar mejores condiciones para competir en el exterior. Detrás de cada operación comercial hay una cadena que involucra a los barcos, los trabajadores portuarios, las plantas de procesamiento y la logística necesaria para llevar el producto hasta los mercados internacionales.

En ese escenario, el oficio de filetero vuelve a ocupar un lugar central. La continuidad de la actividad y las mayores posibilidades de procesamiento en tierra plantean, además, la necesidad de formar nuevos trabajadores y fortalecer las capacidades laborales que demanda la industria.

París, vidriera para los productos patagónicos

La agenda europea incluye degustaciones y presentaciones gastronómicas a cargo del chef Lisandro Ciarlotti, destinadas a acercar los productos argentinos a importadores y potenciales compradores.

La estrategia busca mostrar las posibilidades comerciales de una oferta que va más allá del langostino, históricamente identificado como uno de los productos emblemáticos de la pesca patagónica. La merluza hubbsi, el calamar y las vieiras también forman parte de la apuesta por diversificar las exportaciones y acceder a segmentos de mayor valor.

La promoción gastronómica funciona como una puerta de entrada, pero el desafío de fondo es convertir el interés de los compradores en operaciones comerciales sostenidas. Para eso, la agenda incluye contactos empresariales y gestiones orientadas a mejorar las condiciones de acceso a los mercados europeos.

Entre los planteos del sector figura la reducción de las retenciones a las exportaciones, una demanda vinculada con la necesidad de aliviar costos y mejorar la competitividad frente a otros países productores.

Vigo, la próxima escala de una industria que busca crecer

Después de las actividades en Francia, la atención se trasladará a Vigo, España, donde la feria internacional de productos del mar concentrará a empresas, compradores y referentes de la actividad pesquera.

La participación argentina busca aprovechar ese escenario para profundizar vínculos comerciales, identificar nuevos clientes y ampliar la presencia de los productos patagónicos en el circuito internacional.

Para Chubut y el resto de la región, el resultado de estas gestiones tiene una dimensión que excede las cifras de exportación. La apertura de mercados y la mejora de los precios pueden repercutir en el nivel de actividad de las plantas, la demanda de mano de obra y el movimiento económico de las localidades vinculadas a la pesca.

Competir afuera, sostener el trabajo adentro

La industria también pone el foco en la sustentabilidad del recurso. La continuidad de las exportaciones depende no solo de encontrar compradores, sino de preservar las condiciones biológicas del caladero y sostener una actividad que tiene un peso significativo en la economía regional.

Con París como primera vidriera y Vigo como siguiente escala, la misión pesquera intenta transformar la promoción internacional en nuevas oportunidades comerciales. El objetivo es ampliar la salida de merluza, langostino, calamar y vieiras, mejorar el valor de los productos exportados y sostener el procesamiento en tierra.

En una región donde la pesca forma parte de la estructura productiva y laboral, la conquista de nuevos mercados se mide también por su impacto puertas adentro: más actividad industrial, continuidad para los trabajadores y mejores perspectivas para los puertos patagónicos.