Visita papal en Buenos Aires: Jorge Macri anticipó un acuerdo con organizadores para postergar la Marcha del Orgullo
Jorge Macri detalló que las tratativas continúan abiertas con las agrupaciones intervinientes y aclaró que la modificación en el calendario no implicará impedimentos para el desarrollo de la manifestación. “Vamos a ayudar a que esa marcha ocurra”, afirmó el funcionario en declaraciones brindadas a Radio Rivadavia.
El titular del Ejecutivo de la capital recordó que la propia convocatoria sufrió un cambio de fecha durante el año 2025 motivado por otro acontecimiento. “El año pasado ellos mismos la pospusieron también, con lo cual no es una fecha que está escrita en piedra”, argumentó.
El evento relativo a la Marcha del Orgullo figura en el cronograma para el 7 de noviembre, al tiempo que la permanencia de León XIV iniciará en la jornada posterior y se prolongará hasta el 11 de ese mes. La planificación del Sumo Pontífice contempla actividades en la Ciudad de Buenos Aires, Claypole, Córdoba y Luján.
Con respecto a los dichos del canciller Pablo Quirno sobre la realización de la protesta, Macri expresó: “Ayer el canciller Quirno hizo una declaración poco clara, porque en realidad esto lo venimos hablando en la mesa de organización de la visita del Papa, también con la ministra de Seguridad de Nación (Alejandra Monteoliva)”.
A continuación, el mandatario profundizó sobre los términos del entendimiento: “Él dice que, como que no va a haber ningún problema con la marcha. Entonces muchos dijeron ‘ah, ¿viste que no pidieron correrla?’ No, no va a haber ningún problema porque nunca hay problema y siempre se lleva adelante, pero en el marco de una fecha distinta a la que se había planteado. Probablemente él tenía la información”.

El operativo de seguridad y la escala de la visita papal
El dispositivo desplegado para la llegada del Sumo Pontífice requerirá de una labor coordinada entre las estructuras del Gobierno nacional, la Ciudad de Buenos Aires y las administraciones provinciales de Buenos Aires y Córdoba.
El esquema abarcará un total de tres terminales aéreas, tres localidades, cuatro concentraciones masivas y once compromisos en recintos cerrados, sumado a la puesta en funcionamiento de un centro de comando unificado que operará a lo largo de 120 horas. En cuanto a la concurrencia, los funcionarios estiman una presencia cercana a los siete millones de asistentes.
Macri definió la estadía del jefe de la Iglesia Católica como una situación extraordinaria y remarcó la relevancia de ordenar las diversas actividades agendadas en la vía pública. “La visita de un papa es un hecho extraordinario que ocurre cada treinta o cuarenta años”, destacó.
Diálogo abierto para cerrar el esquema definitivo
El responsable del Gobierno de la capital también respaldó la coexistencia de múltiples formas de manifestación en el ámbito urbano: “Yo quiero una ciudad donde pueda convivir la Marcha del Orgullo y la Marcha del Niño por Nacer”.
Para concluir, el funcionario requirió a los responsables de coordinar iniciativas tanto públicas como de índole privada que realicen “un poco de esfuerzo” para garantizar la concreción del itinerario papal, al tiempo que confirmó la continuidad de los encuentros para fijar la fecha definitiva de la marcha.