Murió Max Higgins, el empresario que prometió un "Disney argentino" y terminó en la calle
El cuerpo fue descubierto por un empleado de la Empresa 216, quien alertó a las autoridades al encontrar al hombre en posición fetal en la vía pública. Según el testimonio del trabajador, Higgins frecuentaba la zona desde hacía aproximadamente veinte días, donde permanecía en condiciones de vulnerabilidad extrema.
Tras la intervención del Comando de Patrullas Merlo, los equipos científicos descartaron inicialmente signos de violencia o intervención de terceros, atribuyendo el deceso a causas naturales. No obstante, la Unidad Funcional de Instrucción N° 3 de Morón inició una causa por "averiguación de causales de muerte" y ordenó una autopsia para esclarecer los hechos.
Un ascenso mediático y una caída estrepitosa
La figura de Higgins irrumpió en la escena argentina en 2007, presentándose como un magnate capaz de invertir mil millones de dólares en un "Disney argentino" en San Pedro. Autoproclamado el "Rey del Entretenimiento", su carrera estuvo marcada por la extravagancia: organizó el reality World Football Idol junto a figuras como Diego Maradona, Sergio Goycochea y Gabriel Batistuta. Sin embargo, su fachada de lujos, que incluía limusinas y oficinas en Puerto Madero, comenzó a desmoronarse ante denuncias por estafas, cheques sin fondo y revelaciones sobre su pasado delictivo en el exterior.

El olvido tras los años de esplendor
Lejos de los flashes y los hoteles cinco estrellas, los últimos años de Higgins transcurrieron en la marginalidad. Testigos que lo vieron en las calles de Retiro y posteriormente en el conurbano bonaerense describieron a un hombre que alternaba relatos de conspiraciones con promesas de recuperar su fortuna perdida.
"Era un tipo copado pero raro, muy volado", recordó un ex custodio que lo conoció en sus años de apogeo. Su fallecimiento marca el cierre definitivo de una historia que pasó de la grandilocuencia mediática a la soledad absoluta en el anonimato.
Redactado con información de Infobae