Un nuevo albergue brinda refugio a mascotas sobrevivientes de los sismos en Venezuela

Más de 1600 mascotas rescatadas tras los terremotos en Venezuela encuentran un refugio seguro. La Misión Nevado inauguró un albergue con atención veterinaria y busca hogares solidarios para estos animales que lo perdieron todo.
sábado 15 de agosto de 2026

Rescatistas venezolanos lograron salvar a 1634 animales de compañía tras el doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 que dejó más de 6.000 fallecidos y 190 edificios colapsados, brindándoles un nuevo albergue con capacidad para 400 ejemplares.

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, inauguró oficialmente las instalaciones junto a la titular de la Misión Nevado, Maigualida Vargas. Durante el recorrido, Rodríguez destacó la importancia de este espacio ante la magnitud de la tragedia: "Estamos inaugurando este albergue para mascotas rescatadas del doble terremoto. Las historias son muy conmovedoras", afirmó la funcionaria ante los medios estatales.

El nuevo centro, gestionado por la Misión Nevado —política estatal que honra al perro del Libertador Simón Bolívar—, cuenta con consultorio veterinario, quirófano y peluquería. Más allá de la atención médica, el refugio busca sanar las secuelas psicológicas de los animales, quienes reciben visitas regulares de una brigada infantil para fomentar su socialización.

"Muchos perdieron a su familia humana. Están traumatizados, igual que las personas. Aquí reciben atención", explicó Rodríguez. La presidenta encargada hizo un llamado urgente a la ciudadanía para acercarse al refugio y brindar "hogares amorosos, solidarios, que quieran darles una nueva oportunidad a estos animalitos", destacando que el lugar cuenta con una recepción específica para gestionar las solicitudes de adopción.

Mientras el país trabaja en la reconstrucción, con el objetivo de entregar 4000 viviendas antes de fin de año para las 30 000 personas que permanecen en campamentos, este albergue se erige como un símbolo de resiliencia. La iniciativa garantiza techo, alimento y cuidados a quienes, a pesar de no poder expresarse con palabras, también perdieron todo en la catástrofe.