Informe especial de Diario Crónica
Con Santa Cruz a la cabeza, la Patagonia lidera la industria minera en Argentina
La minería argentina atraviesa una fase de expansión estructural sin precedentes, impulsada por un
dinamismo federal donde la Patagonia se posiciona como el verdadero motor productivo del país. Con
niveles salariales de vanguardia que rondan los $6 millones de pesos (en perfiles profesionales), una tasa de formalidad laboral casi absoluta del 99% y un marco normativo propiciado por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), las provincias del sur encabezan la generación de empleo registrado y divisas para la economía nacional.
Santa Cruz: El bastión exportador
En el centro de este auge se ubica Santa Cruz, provincia que reafirma su posición como el polo minero más
gravitante del territorio argentino. Según los últimos registros consolidados de la Secretaría de Minería de la
Nación y la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), la actividad minera representa el 87,1% del total
de las ventas externas santacruceñas, sostenida por la intensa operatividad en el Macizo del Deseado para la
extracción de oro y plata.

El impacto en la trama socioeconómica local es contundente: la provincia del sur concentra el 19,3% del empleo minero total del país, alojando a más de 9.400 trabajadores directos formales. En términos prácticos, uno de cada cuatro mineros en Argentina ejerce sus funciones en suelo santacruceño. Este volumen operativo se tradujo en un incremento interanual del 39,7% en las exportaciones provinciales en dólares al cierre del
primer semestre.
Río Negro y la nueva frontera productiva
A la par del liderazgo santacruceño, la provincia de Río Negro emerge rápidamente en el mapa minero
nacional a través de un esquema que sitúa a la minería sustentable en el centro de su agenda de desarrollo. El vector principal de esta transformación es el proyecto aurífero Calcatreu, operado por la firma Patagonia
Gold.
Actualmente, la iniciativa registra 185 empleos directos en su fase de desarrollo y prevé incorporar a cerca de 700 operarios en su etapa operativa inicial. Las estimaciones oficiales proyectan que los puestos indirectos generados duplicarán a la dotación directa. Al articular la minería con la matriz energética provincial, Río Negro suma ya 2.980 empleos directos y 4.200 indirectos, mientras avanza con estudios para el aprovechamiento de litio en roca en las zonas Centro y Occidental, cuyos informes finales se presentarán
antes de fin de año.
Competitividad
El dinamismo minero ha desencadenado un escenario laboral altamente competitivo. En los yacimientos
patagónicos de gran escala, las remuneraciones medias brutas se ubican en torno a los $6.000.000 de pesos
para perfiles técnicos, ingenieros, geólogos y operarios de planta. Paralelamente, la industria destaca por
presentar una tasa de informalidad de apenas el 1%, consolidándose como uno de los sectores con mayor
empleo formal de la economía argentina.
Desde la consultora Adecco Argentina proyectan que el empleo directo en el sector crecerá entre un 4% y un 10% durante este 2026 a nivel nacional. La demanda se concentra principalmente en perfiles semi-
senior, los cuales representan el 40% de las búsquedas laborales de la industria.
"Observamos un crecimiento sostenido donde la demanda prioriza la contratación de talento profesional y técnico local. Hay una 'guerra por el talento' en perfiles de ingeniería, geología y automatización, impulsada por los estándares operacionales de última generación."
— Érica Ibarra, Responsable de Minería en Adecco Argentina
Transformación cultural e inclusión de género
Un aspecto distintivo del proceso patagónico es la acelerada incorporación de mujeres en roles operativos,
logísticos y de toma de decisiones. Mientras la media nacional de participación femenina en la minería se
ubica en el 12%, Santa Cruz alcanza un 14,7%, superada únicamente por San Juan.
Desde la Cámara Minera de Santa Cruz (CAMICRUZ), presidida por Verónica Nohara, subrayan que la
integración de equipos diversos no solo responde a un imperativo de equidad, sino que optimiza de forma
sustancial la eficiencia y la seguridad. La presencia femenina en los campamentos mineros del Macizo del
Deseado ha demostrado mejorar los ambientes de trabajo, reduciendo los índices de conflictividad laboral y la siniestralidad operacional.
El impulso del RIGI y el horizonte 2032
El horizonte a mediano y largo plazo se encuentra respaldado por el Régimen de Incentivo para Grandes
Inversiones (RIGI). Con la aprobación de 16 proyectos emblemáticos en diversos sectores que representan inversiones por cerca de USD 30.000 millones, la minería se erige como el principal destino de capitales
internacionales.
Un caso paradigmático es el mega-proyecto de cobre Vicuña (que integra Josemaría y Filo del Sol en el Norte y Cuyo), con un desembolso inicial previsto de USD 9.700 millones, escalable a USD 18.000 millones en una
década. Para el cierre de 2026, la CAEM proyecta que las exportaciones mineras totales del país superarán los USD 9.000 millones.
Con la entrada en fase de producción de los principales proyectos de cobre y litio en desarrollo, la Cámara Argentina de Empresas Mineras estima que para el año 2032 las exportaciones del sector alcanzarán los USD 22.000 millones anuales. Esta expansión permitirá duplicar la plantilla de personal, alcanzando los 200.000 puestos de trabajo totales entre directos e indirectos.
Redactado con información de la Secretaría de Minería de la Nación, Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), Cámara Minera de Santa Cruz (CAMICRUZ), Ministerio de Desarrollo Económico de Río Negro, relevamientos de Adecco Argentina.