Solidaridad que abriga: peluqueros y barberos se unieron para ayudar a vecinos del Abasolo
En una tarde donde la expectativa por la semifinal entre Argentina e Inglaterra ya se hacía sentir en cada rincón, el espíritu solidario se adueñó de la zona de Quintas 1, en el barrio Máximo Abasolo. Bajo el lema de tender una mano a quienes más lo necesitan frente a las bajas temperaturas, un grupo de barberos y peluqueros locales llevó adelante una destacada jornada comunitaria, ofreciendo su trabajo a cambio de elementos esenciales para combatir el frío.
La iniciativa, impulsada por la vecina Elizabeth Mansilla, estilista con más de treinta años en la actividad, logró convocar a un comprometido grupo de profesionales que no dudaron en sumar sus tijeras y máquinas a la causa. La propuesta fue simple pero movilizadora: un corte de cabello o servicio de barbería a cambio de donaciones de leña, frazadas y ropa de abrigo.
Calor humano contra el frío
El sector de Quintas, al igual que otras zonas periféricas de Comodoro Rivadavia, enfrenta serias dificultades climáticas durante el invierno, especialmente aquellas familias que aún no cuentan con conexión a la red de gas natural y dependen exclusivamente de la leña o la electricidad para calefaccionarse.

Por este motivo, la colecta apuntó directo a suplir una de las necesidades más urgentes de la temporada. Los vecinos se acercaron no solo para renovar su look antes de alentar a la Selección, sino también para aportar su granito de arena, consolidando un espacio de encuentro y ayuda mutua.
Un balance más que positivo
Al cierre de la jornada, los organizadores se mostraron sumamente reconfortados por la respuesta de la comunidad. Las donaciones recibidas comenzarán a ser distribuidas de inmediato entre las familias más vulnerables del sector.
"El balance de la movida fue sumamente positivo", destacaron allegados a la organización, agradeciendo profundamente tanto a los profesionales que donaron su tiempo y talento como a cada vecino que se acercó a colaborar. Una vez más, la solidaridad comodorense demostró que, frente a las adversidades climáticas, el abrigo más fuerte es el compromiso colectivo.
