Escalada bélica en Oriente Medio:

Estados Unidos bombardea Irán y Teherán cierra el estrecho de Ormuz

Escala el conflicto en Oriente Medio. EE. UU. lanzó 140 bombardeos sobre Irán y Teherán respondió cerrando el estrecho de Ormuz y atacando países aliados en el Golfo. La diplomacia se rompe.
lunes 13 de julio de 2026

La tensión internacional alcanzó un punto crítico este lunes tras una serie de bombardeos estadounidenses sobre territorio iraní, a los que Teherán respondió con ataques en países del Golfo y el cierre del estratégico estrecho de Ormuz.

La ofensiva estadounidense, que comenzó a las 17:00 hora de Washington, consistió en cerca de 140 bombardeos ejecutados por el Mando Central (Centcom). El expresidente Donald Trump confirmó la magnitud de la operación al declarar que su país golpeó "muy duro" a Irán, justificando la acción como una medida necesaria para proteger a las tripulaciones civiles y los buques comerciales que transitan por este corredor vital para el suministro global de petróleo y gas.

Impacto en la región y respuesta iraní

La respuesta de Teherán no se hizo esperar. El Gobierno iraní anunció que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado "hasta nuevo aviso y hasta el fin de las intervenciones estadounidenses en esta región". Simultáneamente, la Guardia Revolucionaria lanzó misiles y drones contra Kuwait, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Jordania, país que reportó el impacto de tres proyectiles sin registrar víctimas.

Además, se reportaron ataques contra instalaciones logísticas en el puerto de Duqm, Omán, supuestamente utilizadas por portaaviones estadounidenses. En territorio iraní, medios locales confirmaron explosiones en Bandar Abás, Sirik, la isla de Qeshm y la provincia de Juzestán, reportándose el fallecimiento de un soldado en la ciudad de Jask.

El fracaso de la diplomacia

La escalada ha dejado en suspenso cualquier posibilidad de diálogo. Desde el Gobierno iraní señalaron que los bombardeos "dejaron sin efecto" los esfuerzos diplomáticos previos destinados a reducir la tensión.

Mientras la comunidad internacional observa con preocupación el impacto en los precios de la energía, la situación en la región permanece volátil y sin señales de una pronta desescalada.