Bolivia congela precios de combustibles por un año antes de ajustar a valores internacionales

El Gobierno de Bolivia anunció el congelamiento de los precios de la gasolina, diésel y GNV por un año. La medida busca estabilizar el mercado interno antes de implementar un nuevo sistema de ajuste vinculado al dólar y al petróleo.
sábado 11 de julio de 2026
El Gobierno de Bolivia mantendrá congelados durante los próximos 12 meses los precios de la gasolina, el diésel y otros combustibles
El Gobierno de Bolivia mantendrá congelados durante los próximos 12 meses los precios de la gasolina, el diésel y otros combustibles

El Gobierno de Bolivia oficializó el congelamiento de los precios de la gasolina, el diésel y el GNV por los próximos 12 meses, tras lo cual implementará un mecanismo de ajuste vinculado a la cotización internacional del petróleo y al tipo de cambio.

La medida, formalizada a través del Decreto Supremo 5652 y firmada por el presidente Rodrigo Paz Pereira, extiende el régimen transitorio de precios que busca mitigar la presión fiscal. Durante este año, la gasolina especial se mantendrá en 6,96 bolivianos por litro, mientras que el diésel conservará su valor de 9,80 bolivianos, garantizando estabilidad en el mercado interno frente a la volatilidad cambiaria.

Un nuevo mecanismo de mercado

Una vez finalizado el período de gracia, el Estado boliviano adoptará una fórmula de indexación que combinará el valor internacional de los carburantes, el tipo de cambio promedio y un "factor de ajuste".

Según el texto oficial, este factor, calculado mediante la división de 10,4003 por el tipo de cambio mensual, permitirá que el Estado continúe absorbiendo parte de los costos cuando el dólar supere ciertos umbrales, manteniendo un componente de subsidio para proteger al consumidor final.

Respaldo financiero a YPFB

Para asegurar el abastecimiento, el decreto autoriza al Ministerio de Economía y Finanzas Públicas a destinar hasta 1.000 millones de dólares a la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Esta partida presupuestaria está diseñada para cubrir la brecha entre los costos de importación y el precio de paridad internacional.

"La disposición busca reducir las distorsiones generadas por el creciente costo de las subvenciones", señalaron fuentes gubernamentales, en el marco de una reforma energética integral que también abarca los sectores de electricidad e inversiones.