Reconocieron a D'Artagnan y a su adiestrador por la captura del Clan Durán

Desde la provincia se puso en valor la intervención de la División Canes de la Policía del Chubut, que permitió la detención de los tres sospechosos por el asalto a un camión en Ruta 3. El adiestrador, cabo Leandro Ponce, detalló cómo se desarrolló el operativo y el rol fundamental del perro rastreador D’Artagnan.
martes 23 de junio de 2026

La División Canes de la Policía del Chubut tuvo un rol decisivo en un operativo que culminó con la detención de tres personas evadidas en Comodoro Rivadavia, una intervención que fue posteriormente reconocida desde el Ministerio de Seguridad provincial por la eficacia del procedimiento y el trabajo del equipo.

El despliegue se activó a partir de una orden de jefatura, que puso en marcha un protocolo de búsqueda en el que participaron distintas unidades policiales de la ciudad. Según explicó el cabo primero Leandro Ponce, adiestrador del perro D’Artagnan, el operativo comenzó con el levantamiento de improntas en el vehículo vinculado a los sospechosos.

Ese trabajo inicial resultó clave para orientar la búsqueda. “Es lo que está más en contacto con la piel de la persona y le ayuda mucho, le brinda más información al perro”, señaló Ponce, en referencia a las prendas de vestir y rastros utilizados como base olfativa para los canes.

El procedimiento se apoyó en el uso de perros Bloodhound, una raza especializada históricamente en tareas de rastreo por su alta capacidad olfativa. En ese sentido, el adiestrador destacó que los animales ya forman parte de una unidad operativa y se encuentran en constante reentrenamiento, luego de un proceso de formación de varios años.

“Son perros muy nobles, les encanta trabajar. Fueron creados justamente para buscar personas”, explicó Ponce, quien remarcó que en la actualidad se los utiliza exclusivamente para la localización de personas vivas.

Durante la búsqueda, el trabajo se organizó mediante el uso de dos canes en simultáneo, alternando su participación según el terreno y la evolución del operativo. Esta dinámica permitió sostener el rastreo durante varias horas y cubrir amplias distancias.

Leandro Ponce, adiestrador

 

“Yo siempre llevo a mis dos perros, no sé cuánto puede durar una búsqueda”, señaló el efectivo, al explicar que estos operativos pueden extenderse desde pocos kilómetros hasta recorridos de más de 20, dependiendo del desplazamiento de la persona buscada.

La estrategia de relevos también respondió a las características de cada animal: mientras uno se destaca por el venteo, el otro trabaja con la trufa más pegada al suelo, lo que permite complementar técnicas de rastreo en terreno.

El resultado positivo del operativo fue motivo de satisfacción dentro de la división, algo que el propio Ponce describió con emoción. “Se nos pone la piel de pollo cuando llega el mensaje de ‘lo tenemos’”, expresó al referirse al impacto del hallazgo de los evadidos.

Finalmente, tras la intensa labor desplegada, el adiestrador cerró la entrevista con una frase distendida sobre el esfuerzo del animal: “Estamos esperando ahí si nos dan algo… corderito patagónico”, dijo entre risas, en alusión a un posible mimo o recompensa para el perro luego del operativo exitoso.