Ataques de perros dejaron más de 200 aves muertas en Km 17, y generan pérdidas económicas

En el último mes se registraron entre cinco y seis ataques a diferentes granjas del sector. Silvia Gómez, referente de la Asociación de Productores locales, advirtió sobre la falta de control, la necesidad de tenencia responsable y el fuerte impacto financiero que sufren las familias productoras de la zona.
lunes 22 de junio de 2026

El sector productivo de Kilómetro 17 atraviesa una situación alarmante debido a reiterados ataques de jaurías que están diezmando la producción avícola local. En el último mes, se contabilizaron entre cinco y seis episodios en los que perros ingresaron a distintos predios, dejando un saldo de más de 200 aves muertas y pérdidas totales para los productores afectados.

En diálogo con Crónica, Silvia Gómez, referente de la Asociación de Productores del sector, detalló la gravedad de lo acontecido el pasado fin de semana y la problemática que golpea a la zona. "En este último mes hubo alrededor de cinco o seis ataques a distintos productores. Los perros ingresaron a diferentes granjas y, específicamente este fin de semana, mataron a una gran cantidad de animales, afectando exclusivamente a las aves", explicó.

Un perjuicio que va más allá del valor del animal

La convivencia y la falta de respuestas por parte de los propietarios de los canes es uno de los puntos más complejos. Según indicó Gómez, en muchos casos se sabe quiénes son los dueños, pero al momento de enfrentar la situación, nadie se hace cargo de los daños. "Lo que nosotros buscamos es que cada vecino se ponga en el lugar del productor, que contenga a su animal dentro de su predio y se responsabilice de lo que ocasiona. El derecho de uno no puede afectar el de otro que tiene una actividad productiva, porque esto genera un perjuicio económico importante", enfatizó.

Al evaluar el impacto financiero, la referente aclaró que la pérdida no se limita únicamente al valor de mercado del ave. "Para dar una idea, una gallina cuesta alrededor de 30 mil pesos. Pero para llegar a que empiece a poner postura, lleva entre cinco y seis meses de alimento y cuidado. A eso hay que sumarle el huevo que se pierde de comercializar. No son solo los 30 mil pesos del animal, la pérdida real es mucho mayor". La escala del daño es crítica: tan solo en el último mes, los ataques afectaron a varios productores con pérdidas masivas de 50, 100 y hasta un total que supera las 200 aves.

El pedido de un control más estricto

A diferencia de lo que ocurre en áreas céntricas, el comportamiento de los animales en las zonas rurales presenta dinámicas distintas que potencian el peligro. Gómez señaló que estos episodios suelen ocurrir durante el día y que muchos de estos perros se muestran sociables con las personas, pero activan su instinto cazador al ingresar a los predios productivos.

Ante un escenario que describió como "una historia de nunca acabar", la referente apuntó a la necesidad de una intervención institucional más firme. "Creo que el Municipio debería exigir más en zonas como la nuestra, donde se desarrolla el mantenimiento de la producción. Tendría que haber un control más estricto para los perros. No es una zona urbana común; aquí el impacto de un animal suelto destruye el sustento de las familias", reclamó.

Balance positivo para la feria del sector

Por otra parte, Silvia Gómez se tomó un momento para realizar un balance sobre la "Feria Mundialera" que la Asociación llevó adelante la semana pasada en el barrio. A pesar de las bajas temperaturas que se registraron en la región, el resultado fue sumamente satisfactorio.

"La verdad que estuvo muy buena, linda a pesar del frío. El clima complicó un poco porque la gente no circula tanto, pero dentro de todo el resultado fue mejor de lo esperado", valoró.

Finalmente, anticipó que ya proyectan la continuidad de estos espacios comerciales para la comunidad: "Probablemente hagamos la próxima feria dentro de los próximos meses".