Pablo Oyarzo, presidente de San Martín

“Estamos hechos pedazos, todo es tristeza en el club”

Este jueves se dará una charla con una psicóloga social.
jueves 18 de junio de 2026

El presidente de San Martín, Pablo Oyarzo, dio a conocer la dura realidad que le toca atravesar a la entidad de la Loma, después del fallecimiento de Leandro Barría, integrante del plantel de Primera División. “Nos golpeó muy fuerte, todo es tristeza en el club”. Este jueves a las 19.00, se realizará una charla dictada por la psicóloga social Claudia Loncopán junto a jugadores de Séptima, Reserva y Primera División.

 

El fin de semana, el deporte en general y el fútbol en particular, recibió la infausta noticia del fallecimiento de Leandro Barria, jugador de Primera División de San Martín. La salud mental volvió a ser tema central porque no hace mucho también hubo consternación por el caso de Ezequiel Sánchez, arquero de Rada Tilly.

“Estamos hechos pedazos, hay mucha tristeza en el club”, señaló Pablo Oyarzo, presidente del club San Martín. “Nos golpeó muy fuerte y cuesta asimilar. Leandro era un chico que creció en el club y nos obliga a replantear qué y cómo hacemos para ayudar a nuestros niños, jóvenes y adolescentes”.

Leandro Barría vivía a escasos metros de la cancha de San Martín, hizo todas las formativas en la entidad, defendió la camiseta desde muy chico y aprendió a compartir en los vestuarios del “Santo”.

Por eso duele mucho su partida, porque se trata de un hijo del barrio y toda vez que suceden estas partidas carentes de explicaciones, el golpe sacude hasta lo más profundo de la médula.

“Justo el viernes hice algo que acostumbro a realizar en ocasiones. Doy una vuelta por las diferentes divisiones como para ver qué les puede pasar a los chicos, pero enfocado en las divisiones menores. Hablé con profes para que me cuenten si notaban algo distinto en nuestros jugadores de inferiores, porque tratamos de estar atentos a alguna necesidad. Nunca imaginé que el problema mayor pasaba por uno de nuestros chicos más grandes”, señaló Pablo Oyarzo.

El club ocupó siempre un espacio muy grande en la vida de Leandro. Por eso se hizo el velatorio en la sede y se pidió que el coche fúnebre realice una vuelta por adentro de la cancha, el lugar en el que desparramó entrega y coraje para recuperar una pelota.

Leandro tenía 28 años y aunque siempre fue muy reservado, no dio señales. “Tenía una personalidad introvertida, no era de hablar mucho, lo suficiente como para hacerse apreciar en cada rincón del club. Todos lo queríamos”.

Independientemente de lo padecido, desde el club quieren que la prevención sea una herramienta visible. Por eso se organizó para este jueves a las 19.00, una charla con la profesional Claudia Loncopán. “Tenemos que honrar la memoria de Leandro y una de las maneras es hacer que esto que pasó nos haga abrir más grandes los ojos. A veces pasa el tiempo y todo queda en el olvido. No tiene que pasar eso, al contrario, nos debe alertar para ser mejores en los cuidados de nuestros jugadores. Y si en esas charlas logramos detectar algo, actuar de inmediato”.

En el cierre, Oyarzo manifestó que “estaría muy bueno que todos los clubes y cada institución deportiva pueda implementar herramientas para ayudar a nuestros chicos y juventud. Vivimos un momento muy delicado y hay que tratar de hacer todo lo posible para que estas situaciones no se repitan.