El barrio Stella Maris, entre la ola de robos y las obras inconclusas
El barrio Stella Maris continúa atravesando distintas dificultades vinculadas a la seguridad, el estado de la infraestructura pública y la prestación de algunos servicios. En diálogo con Crónica, Élida Currumil, referente de la asociación vecinal, manifestó la preocupación de los vecinos por una serie de situaciones que afectan al sector y que, según señaló, requieren una respuesta sostenida por parte de los organismos competentes.
Uno de los hechos más recientes ocurrió en el Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS), donde durante la noche del martes se registró un intento de ingreso al edificio. Al llegar a trabajar el miércoles por la mañana, el personal encontró daños en algunos accesos.
Si bien los delincuentes no lograron ingresar ni se registró el robo de insumos o equipamiento, el episodio generó inquietud entre quienes trabajan y asisten al lugar. “Nosotros nos enteramos ayer a la mañana cuando viene la gente a trabajar en el CAPS y se encuentra con que estaba todo roto. Quisieron entrar pero no pudieron, gracias a Dios. Nadie sabe qué fue lo que pasó, y nadie vio nada. Si bien vino la policía a verificar todo, no se hizo la denuncia”, explicó Currumil.
Preocupación por el estado del CAPS
La referente vecinal también se refirió a algunas dificultades edilicias que presenta el centro de salud. Según indicó, las últimas lluvias provocaron filtraciones que afectaron parte de la instalación eléctrica y obligaron a realizar reparaciones provisorias para garantizar la continuidad de la atención.
“Se hicieron arreglos para poder seguir funcionando, pero todavía quedan cuestiones por resolver. Es un edificio con muchos años y necesita mantenimiento”, sostuvo.
Además, señaló que la situación se complejiza por cuestiones administrativas, ya que el inmueble depende de la Provincia mientras que el personal que presta servicios pertenece al Municipio.

Reclamos por iluminación y seguridad
Otro de los planteos realizados por la vecinal está relacionado con el alumbrado público. Hace algunas semanas se produjo el robo de cableado en un tramo del camino costero, dejando sectores sin iluminación.
Desde la asociación consideran importante avanzar con la reposición del sistema y la instalación de cámaras de seguridad en puntos estratégicos para contribuir a la prevención de hechos delictivos.
La preocupación también alcanza a instituciones del barrio. Currumil recordó que tanto la Escuela N° 169 como el club barrial han sufrido distintos episodios de vandalismo y robos en los últimos años, situaciones que generan gastos y dificultades para el normal funcionamiento de los espacios comunitarios.
