El misterioso plan de vuelo del kirchnerismo
Causa Cuadernos: Pilotos de los Tango confesaron que en los vuelos llevaban valijas con candado a Santa Cruz
Sergio Velázquez, quien manejaba el Tango 01, y José Videla, que hacía lo propio con el avión oficial Tango 10, lo declararon ante el Tribunal Oral Federal Nro. 7.
Los comandantes de las aeronaves presidenciales Sergio Velázquez y José Videla, quienes desempeñaron funciones a lo largo de las administraciones gubernamentales de Néstor y Cristina Kirchner, ratificaron el traslado de valijas hacia la región sur del territorio nacional, con destino mayoritario en la provincia de Santa Cruz, señalando además que numerosas operaciones aéreas se realizaban "sin pasajeros". Dichas manifestaciones fueron vertidas en el contexto de las audiencias del juicio oral correspondiente a la denominada Causa Cuadernos, sustanciadas ante el Tribunal Oral Federal Nro. 7 (TOF7), sede judicial donde ambos deponentes validaron la información sobre el transporte de equipajes provistos de dispositivos de seguridad (candados), los cuales eran introducidos a las máquinas por los colaboradores privados del ex jefe de Estado.
Falta de controles y destinos específicos
Velázquez, quien ejercía como piloto de la unidad Tango 01, aseveró que los referidos bultos eran ingresados a la estructura del avión de manera directa a partir de su posicionamiento en la plataforma militar del Aeroparque, omitiendo el paso por los sistemas de escáner y evadiendo los controles de aduana regulares. De igual modo, el testigo remarcó que la mayor parte del equipaje poseía un punto de llegada predeterminado, en virtud de que las cargas se movilizaban de forma prioritaria en los servicios oficiales dirigidos hacia el territorio santacruceño.

Detalles sobre el traslado de secretarios y equipaje solitario
A su turno, Videla, encargado de comandar la aeronave Tango 10, proporcionó datos de relevancia acerca de Daniel Muñoz, el fallecido secretario privado de Néstor Kirchner, ratificando que el mencionado colaborador efectuaba traslados hacia el área sur del país en los cuales viajaba en absoluta soledad dentro del habitáculo. Asimismo, precisó que en una de aquellas oportunidades, Muñoz transportaba una valija que conservó a su lado debido a que rechazó la opción de despacharla, manifestando que "no dejó que nadie la tocara" a lo largo de la totalidad del trayecto.

En un tramo posterior de su comparecencia, indicó que al producirse el arribo a Río Gallegos, Muñoz evitaba el egreso a través de las instalaciones de la terminal aeroportuaria, optando por descender en un sector marginal de la pista de aterrizaje, sitio donde lo esperaban para retirarlo en forma directa entre dos y tres vehículos particulares.
Envío diario de material de lectura y costos operativos
Por otra parte, se corroboró que las unidades aéreas pertenecientes a la flota oficial del Poder Ejecutivo se empleaban de modo regular con el propósito de remitir las publicaciones periódicas y revistas de interés para el matrimonio Kirchner, durante sus estadías de fin de semana en las localidades de El Calafate y Río Gallegos. En tal sentido, se pormenorizó que las operaciones de despegue se programaban para las 6 de la mañana, con el objeto de suministrar a Cristina y Néstor Kirchner un sobre en cuyo interior se guardaba el resumen de noticias de la prensa escrita correspondiente a la jornada.
Hacia el cierre de su exposición, constató que las directivas de carácter operativo que habilitaban estos movimientos eran remitidas por intermedio de sistema de fax, contando con la rúbrica de la Secretaría General de la Presidencia, área que en dicho período se encontraba bajo la conducción del ex legislador nacional Oscar Parrilli. Finalmente, el declarante calculó que el valor económico por cada hora de operación aérea se situaba en un rango de entre los 2.500 y 3.000 dólares.
Con información de NA.