Básquetbol. Liga Nacional
Gimnasia y Ferro juegan “el bueno”
Gimnasia y Ferro van por todo esta noche en el Socios Fundadores, ya que disputarán, desde las 21, el quinto y decisivo partido de la serie semifinal con el pasaje a la final de la Liga Nacional en juego, donde espera Quimsa de Santiago del Estero, que tendrá ventaja de cancha.
No hubo presión jugando en casa. Es más, los dos equipos se potenciaron ante su gente y mostraron sólidos argumentos para llegar a este quinto enfrentamiento.
Gimnasia ganó con autoridad los dos primeros partidos, siendo más eficaz en los instantes decisivos para quedarse con victorias ajustadas. Por su parte, a Ferro se lo vio mucho mejor y más cómodo en el Héctor Etchart, donde también justificó plenamente sus triunfos.
Pero ambos estuvieron cerca de conseguir una victoria como visitantes en distintos momentos de la serie. En el último juego fue Gimnasia el que comenzó mejor y dominó gran parte del desarrollo.

Sin embargo, el local logró desplegar su juego, fue modificando el rumbo del encuentro y terminó quedándose con el punto, con la igualdad en la serie y la posibilidad de viajar nuevamente a Comodoro para sostener su ilusión.
El sábado a la mañana, con su formación inicial tuvo un muy buen nivel durante buena parte del desarrollo, pero no pudo sostenerlo.
Le faltaron respuestas desde el segundo cuarto hasta el final; la segunda unidad no rindió como lo venía haciendo y el equipo se quedó sin recursos ante un rival que, además, encontró juego y disfrutó de la mejor versión de Emiliano Lezcano, quien se lució.
De todas maneras, el elenco de Pablo Favarel ha tenido y superado desafíos como este y, con el respaldo de una de las mejores localías de la Liga, se potencia.
Con el pasaje a la final en juego, seguramente encarará el partido como lo hizo en el quinto encuentro frente a Independiente de Oliva, cuando estuvieron más tiempo en cancha los jugadores de mayor experiencia, aquellos que supieron afrontar y resolver una definición de ese tipo.

Ferro
Ferro está donde quería estar. Luego del duro golpe que significó perder a su mejor jugador para los dos primeros partidos de la serie, logró reinventarse, disimular esa ausencia y mantenerse en juego hasta los últimos instantes de ambos encuentros.
También tiene la experiencia de haber ganado un quinto partido como visitante, cuando eliminó a Regatas en Corrientes. Aquella vez, en una definición muy particular, contó con el aporte decisivo del único extranjero que tiene en su plantel, Anthony Peacock, quien hoy prácticamente no integra la rotación y en esta serie apenas estuvo unos segundos en cancha.
Las adversidades fortalecieron al conjunto de Caballito porque, además de los resultados obtenidos, ha sabido sobreponerse a las numerosas bajas por lesión que sufrió durante los últimos tiempos.