El desafiante mensaje de Uribe: “Me mataron a mi señora y a mi hijo, ahora ajo y agua”

La pareja de Mariana Calfuquir, la mujer embarazada de dos meses que fue asesinada en medio de un ajuste de cuentas en el Máximo Abásolo prometió venganza y preocupa la posibilidad de nuevas balaceras.
martes 26 de mayo de 2026

A una semana del brutal ataque armado en el que murió Mariana Soledad Calfuquir, de 33 años y embarazada de dos meses, su pareja, Luis Damián Uribe, quien también resultó herido, realizó una serie de publicaciones en redes sociales donde promete vengarse de los responsables del hecho.

El crimen ocurrió el pasado 19 de mayo, alrededor de las 20 horas, cuando la pareja circulaba en un VW Track gris por el barrio Máximo Abásolo. Uribe conducía el vehículo y Calfuquir viajaba como acompañante cuando fueron interceptados por una persona que efectuó varios disparos de arma de fuego contra el rodado.

Uno de los impactos dio en la cabeza de la mujer, provocándole la muerte de manera inmediata, mientras que Uribe sufrió heridas y logró conducir hasta la Seccional Séptima en busca de ayuda. Luego fue trasladado al Hospital Regional.

La hipótesis de un ajuste de cuentas

En un primer momento, Uribe aseguró que se encontraba realizando viajes como Uber en la zona alta del barrio San Martín cuando fueron atacados. Sin embargo, con el avance de la investigación y debido a distintas inconsistencias en su relato, la principal línea investigativa comenzó a orientarse hacia un posible ajuste de cuentas.

Según trascendió, los investigadores sospechan que Uribe habría concurrido esa noche al domicilio de uno de los sujetos con los que presuntamente cometía delitos contra la propiedad para reclamar dinero vinculado a un botín. En ese contexto, se habría producido el ataque armado.

La hipótesis sostiene que el agresor disparó primero contra Calfuquir y luego contra Uribe, quien escapó del lugar gravemente herido.

“No soy vigilante”

Fuentes vinculadas a la causa señalaron que, tras el ataque, la Policía intentó entrevistar a Uribe para obtener información sobre los autores de los disparos, aunque el hombre se habría negado a colaborar.

“Yo no soy vigilante”, habría respondido a los investigadores, indicando además que resolvería la situación “por su cuenta”.

Amenazas y mensajes violentos en redes sociales

Con Uribe ya fuera del hospital, ahora preocupa la posibilidad de nuevas situaciones violentas, luego de que comenzara a publicar mensajes amenazantes en redes sociales.

En distintos posteos, expresó frases como: “Siempre voy a ser bandido, ladrón y asesino con los que se la mandaron, jamás vigilante”.

En otra publicación escribió: “Así me dejaron pero ustedes se van para el cajón, por mi familia mato y muero”.

Mientras que otro mensaje señala: “Yo no hago denuncia, agárrense bien el orto que les voy a extinguir toda su familia”.

Incluso, una de las publicaciones más recientes hace referencia a que saldría de “cacería”.

Ocho allanamientos y teléfonos secuestrados

La semana pasada, en el marco de la investigación, se realizaron ocho allanamientos en distintos barrios de Comodoro Rivadavia.

Si bien no se encontraron armas de fuego, los investigadores secuestraron teléfonos celulares y otros elementos considerados de interés para la causa, cuya información podría resultar clave para avanzar en la identificación de los responsables del crimen de Calfuquir.