Trump afirmó que Irán cederá su uranio enriquecido para que sea destruido

El presidente de Estados Unidos comunicó mediante sus plataformas virtuales que la nación persa otorgará dicho elemento a la administración norteamericana o, en su defecto, se procederá a su eliminación en su propio suelo.
lunes 25 de mayo de 2026

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, aseveró que la República Islámica de Irán otorgará de forma "inmediata" la totalidad de sus acopios de uranio enriquecido a la potencia americana con el propósito de proceder a su aniquilación, o bien consentirá la supresión de dicho componente de manera coordinada dentro de su propia jurisdicción geográfica, contando con la rigurosa supervisión de la Comisión de Energía Atómica.

“El uranio enriquecido (¡polvo nuclear!) será entregado inmediatamente a Estados Unidos para su repatriación y destrucción o, preferiblemente, en coordinación con la República Islámica de Irán, destruido in situ o en otro lugar aceptable, con la Comisión de Energía Atómica, o su equivalente, como testigo de este proceso”, plasmó el presidente por medio de su perfil personal en la plataforma Truth Social.

Con anterioridad a dicha manifestación, el presidente había indicado en el mismo espacio digital que cualquier entendimiento orientado a dar por concluido el conflicto armado con el territorio persa tendría que incorporar como condición obligatoria la inclusión de diversas naciones complementarias, mencionando explícitamente a Arabia Saudita y Pakistán, dentro de los Acuerdos de Abraham. Estas pautas, orientadas a la regularización de los vínculos diplomáticos con el Estado de Israel, fueron coordinadas por el gobierno estadounidense y estructuradas en el transcurso de la primera gestión presidencial del representante republicano.

Ampliación de los Acuerdos de Abraham y negociaciones en curso

En el texto difundido, el presidente Trump remarcó que las tratativas mantenidas con las autoridades de Irán “avanzan bien”, aunque condicionó la concreción de cualquier resolución final a una extensión en la nómina de firmantes del pacto rubricado originalmente en el ciclo 2025.

El presidente puntualizó de modo directo a las administraciones de Arabia Saudita y Qatar como los Estados que tendrían que incorporarse de manera “inmediata”, sumando además en este requerimiento a Pakistán, Turquía, Egipto y Jordania. Cabe recordar que Baréin junto a los Emiratos Árabes Unidos se constituyeron como las naciones pioneras en integrarse a este esquema convencional.

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El jefe de Estado norteamericano expuso: “Después de todo el trabajo realizado por Estados Unidos para tratar de armar este rompecabezas tan complejo, debería ser obligatorio que todos estos países, como mínimo, simultáneamente, se adhieran a los Acuerdos de Abraham”.

El mandatario de la nación del norte mantiene desde hace un prolongado lapso temporal la aspiración de que Arabia Saudita formalice su ingreso a estas pautas normativas; no obstante, las autoridades del territorio de Medio Oriente sostienen como premisa que cualquier convenio de pacificación y reconocimiento recíproco debe plasmar una hoja de ruta transparente encaminada a la constitución de un Estado propio para el pueblo palestino.

Detalles del esquema de tregua y desbloqueo del estrecho de Ormuz

Según los datos divulgados por el medio periodístico The Washington Post, los gobiernos de Estados Unidos e Irán confeccionaron una estructura básica o “marco” que abriría la posibilidad de prolongar por un intervalo de 60 jornadas el cese de las hostilidades bélicas, en tanto los sectores involucrados procuran arribar a un entendimiento de características definitivas para clausurar la conflagración. Pese a estas aproximaciones, no se ha plasmado ninguna rúbrica de convenio hasta la fecha y la planificación preliminar permanecía bajo análisis y dictamen del gobierno de Irán.

El eje medular de las conversaciones actuales se halla situado en las inmediaciones del estrecho de Ormuz, un canal marítimo de vital trascendencia para el tránsito a nivel global de recursos de hidrocarburos, el cual permanece bajo una obstrucción material por parte de las fuerzas iraníes desde los momentos iniciales de la escalada armada. De acuerdo con lo manifestado por un portavoz gubernamental iraní citado por The Washington Post, el proceso de liberación del canal se ejecutaría de manera paulatina.

En la instancia de inicio, la administración de Estados Unidos procedería a liberar una suma aproximada de 12.000 millones de dólares correspondientes a fondos de origen iraní que permanecen inmovilizados, dando comienzo en simultáneo a las labores para retirar los explosivos del estrecho y dictaminando el fin de las medidas de bloqueo económico promovidas por la potencia americana.

Desde la óptica de las autoridades de Washington, las consideraciones exponen una mayor prudencia. Un vocero de rango elevado perteneciente a la administración norteamericana argumentó que las directivas de bloqueo se atenuarían en idéntica proporción en que se verifique la operatividad del estrecho de Ormuz, caracterizando a este sistema como un esquema extremo de la premisa basada en “confiar, pero verificar”. En consonancia con este punto de vista, el país de Irán no percibiría ningún tipo de compensación o desahogo en sus arcas financieras hasta tanto empiece con las tareas de entrega o neutralización de sus compuestos nucleares dotados de un elevado índice de enriquecimiento.

Con información de AFP.