Alerta en Tierra del Fuego: con la quita de los subsidios de gas las facturas podrían superar los 600 mil pesos

Crece la preocupación por el proyecto que podría modificar el esquema de subsidios al gas para las denominadas zonas frías
sábado 16 de mayo de 2026

El invierno patagónico se anticipa más crudo que nunca, pero esta vez no solo por las bajas temperaturas, sino por la tormenta política y económica que se desató en torno a las tarifas de gas. En Tierra del Fuego, la combinación de proyectos nacionales y decisiones provinciales ha puesto en pie de guerra a gremios y vecinos, quienes ya convocaron a una movilización masiva para el próximo martes 19.

Para entender la magnitud del conflicto, es necesario desglosar qué es el Régimen de Zona Fría, por qué impacta tanto en las provincias energéticas y qué rol juega el gas envasado en esta crisis.

¿Qué es la denominada «Zona Fría»?

El Régimen de Zona Fría (Ley 25.565 y sus prórrogas) es un sistema de compensación tarifaria creado para igualar las condiciones de vida de los habitantes de las regiones más frías de la Argentina con el resto del país.

El principio es simple: En la Patagonia y otras zonas de baja temperatura, calefaccionarse no es un confort, sino una necesidad vital de supervivencia. Por ende, el consumo de gas es drásticamente más alto que en el centro o norte del país.

¿Cómo funciona el subsidio?

El financiamiento no se paga directamente con el presupuesto nacional, sino a través de un fondo fiduciario alimentado por un recargo mínimo en las facturas de gas de todos los usuarios del país.

El beneficio otorga descuentos de entre el 30% y el 50% en la tarifa de gas por redes para los usuarios residenciales de las zonas alcanzadas.

Actualmente, el oficialismo nacional (La Libertad Avanza) y sectores aliados impulsan reformas en el Congreso que buscan modificar o derogar este régimen en pos del equilibrio fiscal, lo que desató las alarmas en todo el territorio patagónico.

La paradoja de Tierra del Fuego: Producir energía y no poder pagarla

La provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur vive una situación casi paradójica. Es la segunda productora de gas del país (detrás de Neuquén), generando más de 12 millones de metros cúbicos por día. Sin embargo, sus 200 mil habitantes se enfrentan a un escenario donde el costo de su propio recurso se vuelve prohibitivo.

Si la reforma nacional prospera, el impacto en las boletas será inmediato:

  • Tarifas residenciales: Referentes gremiales advierten que las facturas de gas por red podrían multiplicarse por tres, llegando a superar los $600.000 mensuales para muchas familias durante el invierno.

  • Efecto dominó en la luz: En la isla, la energía eléctrica se genera mediante centrales térmicas que utilizan gas. Por lo tanto, el recorte de subsidios también disparará el costo de la luz.

El frente interno: Gas envasado y la amenaza del veto provincial

Al conflicto con la Nación se le suma una feroz interna provincial. El gobernador Gustavo Melella implementó mediante decretos un ajuste que incluía la quita masiva de subsidios al gas envasado (GLP), el recurso del que dependen los sectores más vulnerables de la provincia que no tienen acceso a la red de gas natural.

Aunque la Legislatura provincial derogó esos decretos de ajuste para proteger a los vecinos, el Gobierno fueguino evalúa ahora vetar esa ley de los legisladores para sostener el recorte.

Esta situación ya provocó incidentes en Ushuaia, donde un grupo de vecinos permaneció varias horas dentro de la Casa de Gobierno exigiendo diálogo.

Ante este escenario de doble pinza (el recorte nacional a la Zona Fría y el recorte provincial al gas envasado), la dirigencia sindical y social unificó el reclamo.

Horacio Catena, secretario general del SUTEF (gremio docente), confirmó la convocatoria a una movilización provincial para el próximo martes 19. “La modificación del Régimen de Zona Fría forma parte de una política de ajuste que impacta directamente sobre las condiciones de vida. Esto viene a agravar aún más la situación de las familias que ya marchan por la quita del gas envasado”, advirtió el dirigente.

Con el invierno tocando la puerta, las familias del sur enfrentan una realidad angustiante: la posibilidad concreta de tener que destinar la mayor parte de sus ingresos mensuales a un solo objetivo: no congelarse dentro de sus propias casas.