Salud ginecológica: la importancia del control anual frente al cáncer de ovario

El 70 % de los casos de cáncer de ovario se detecta en etapas avanzadas. La persistencia de síntomas como hinchazón abdominal es una señal de alerta.
viernes 08 de mayo de 2026

En Argentina se registran aproximadamente 2300 diagnósticos anuales de cáncer de ovario. Debido a que las manifestaciones clínicas iniciales suelen ser inespecíficas, el 70 % de los casos se detecta en etapas avanzadas, lo que eleva la tasa de mortalidad en comparación con otros tumores ginecológicos.

Esta patología suele ser asintomática en sus comienzos. La médica Valeria Valko explica que el factor determinante para diferenciar un malestar pasajero de una señal de alarma es la persistencia de los síntomas en el tiempo. Si los malestares no ceden, se requiere una consulta profesional inmediata.

Síntomas frecuentes

Los principales indicadores incluyen hinchazón abdominal constante, saciedad rápida al comer y necesidad frecuente de orinar. También se destaca el dolor pélvico persistente como un signo que no debe ser ignorado ni postergado por los pacientes.

Aunque estos signos pueden confundirse con problemas digestivos, la clave reside en su permanencia. La atención médica temprana permite abordar el cuadro antes de que la enfermedad progrese a estadios de mayor complejidad técnica para su tratamiento.

Factores de riesgo y genética

La genética es un factor determinante en el desarrollo de la enfermedad. Poseer antecedentes familiares directos de cáncer de ovario, mama o colon, especialmente vinculados a los genes BRCA1 y BRCA2, exige un seguimiento médico más estrecho y frecuente.

Otros factores de riesgo incluyen la menopausia, no haber tenido hijos o haber cursado el primer embarazo después de los 35 años. Estas condiciones influyen en la carga de ovulaciones a lo largo de la vida, lo que puede incidir en la aparición de células tumorales.

Importancia del control ginecológico

Actualmente no existe un test de rutina, como el Papanicolaou, que garantice la detección precoz de esta patología. Por este motivo, la estrategia más efectiva es cumplir con el control ginecológico anual de manera ininterrumpida.

El examen clínico, la ecografía transvaginal y los análisis de marcadores tumorales son las herramientas fundamentales para actuar a tiempo. Los hábitos saludables, como mantener un peso equilibrado y evitar el tabaquismo, contribuyen a reducir los riesgos generales.