Crisis en la industria harinera

Alerta por falta de trigo: molinos denuncian desabastecimiento pese a la cosecha récord de 2026

La Federación Argentina de la Industria Molinera advirtió sobre una situación "insólita": aunque la producción creció un 50%, las empresas no logran comprar grano suficiente para producir harina. La fuerte competencia con la exportación y la retención de stock ponen en jaque el abastecimiento interno. "Peligra el crecimiento del sector y el valor agregado nacional", señalaron desde FAIM ante la dificultad para sostener el ritmo de molienda en todo el país.
miércoles 29 de abril de 2026
Los molinos tienen dificultades para conseguir trigo de calidad panadera y, en algunos casos, para abastecerse del cereal.
Los molinos tienen dificultades para conseguir trigo de calidad panadera y, en algunos casos, para abastecerse del cereal.

La Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM) emitió una señal de alerta ante lo que califican como una situación "insólita": la escasez de trigo disponible para el procesamiento industrial en medio de una de las mayores campañas de la historia. A pesar de que la cosecha 2025/26 alcanzó los 27,9 millones de toneladas, los molinos aseguran que no logran abastecerse de los volúmenes necesarios para sostener su ritmo de actividad.

La industria harinera advirtió sobre la dificultad para obtener materia prima adecuada para la panificación. Aunque la producción nacional creció un 50%, la molienda apenas subió un 1% debido a la falta de disponibilidad de granos en el mercado interno.

El desfasaje entre producción y molienda

Según datos de la entidad, durante el primer cuatrimestre del ciclo comercial actual, la molienda de trigo totalizó 1.963.746 toneladas, lo que representa un incremento marginal del 1% respecto al mismo período del año anterior. Esta cifra contrasta fuertemente con el salto productivo, ya que la cosecha actual superó en un 50% a las 18,6 millones de toneladas de la campaña previa.

“El crecimiento de la molienda está muy lejos de reflejar esa dinámica”, manifestó Diego Cifarelli, presidente de la FAIM. El directivo explicó que, si bien al inicio del ciclo en diciembre se anticipaban inconvenientes relacionados con la calidad panadera del cereal, no se proyectaba un escenario de falta de mercadería en términos absolutos.

Competencia con la exportación y retención

La problemática se explica, en parte, por el fuerte dinamismo del sector exportador. Al 15 de abril, las empresas exportadoras ya habían adquirido 14,47 millones de toneladas, una cifra significativamente superior a las 9,66 millones compradas a la misma fecha del año pasado. En contrapartida, la molinería apenas pudo adquirir 2,6 millones de toneladas, un volumen incluso ligeramente inferior al del ciclo previo.

Desde el sector industrial señalan que, a pesar de ofrecer valores por encima del promedio del mercado, la mercadería no aparece en las cantidades requeridas. Esta situación sugiere una combinación de factores que incluyen la presión de la demanda externa y una posible retención de granos por parte de los productores como estrategia financiera ante la caída de precios internacionales.

Impacto en la cadena de valor

La falta de trigo apto para panificación no solo dificulta el cumplimiento de las metas de crecimiento del sector, sino que pone en riesgo la estabilidad del abastecimiento de harina. La FAIM remarcó que el trigo es una materia prima esencial para múltiples alimentos de la dieta diaria de los argentinos.

“Si se mantiene en el tiempo la situación vigente, no llegaremos a cumplir con la expectativa de crecimiento y eso representa menos trabajo argentino y menos valor agregado en origen”, sentenció Cifarelli. La industria advierte que el problema ha dejado de ser una cuestión de parámetros técnicos ideales para convertirse en una preocupación por la disponibilidad efectiva del cereal.

Con información de BAE Negocios.