Comodoro Rivadavia
Denunció violencia y destrozos durante un allanamiento en su vivienda
Una vecina de Comodoro Rivadavia denunció excesos policiales durante un allanamiento realizado en su vivienda de la calle Rementería. Se trata de Betania Bernal, quien afirmó que el procedimiento se llevó a cabo el miércoles en su domicilio y que tanto ella como sus hijos fueron víctimas de maltrato por parte del personal que participó del operativo.
Según relató, el allanamiento comenzó alrededor de las 13 y se extendió hasta las 17 horas. Durante ese tiempo, aseguró que los integrantes de la familia permanecieron dentro de la vivienda con precintos y bajo custodia policial. “Estuvimos todos en casa con precintos, maltratados. Rompieron mi domicilio como si fuera un desastre”, expresó a Crónica.
Bernal sostuvo que el personal policial ingresó con violencia, pese a que ella misma abrió la puerta de la casa. “Yo les abrí la puerta personalmente y ellos nos empujaron con barretas y armas. Nos decían que nos tiráramos al piso, que no habláramos ni miráramos. Nos pisaban la cabeza con los botines”, afirmó.
Además, denunció que durante el procedimiento se utilizó gas pimienta dentro del domicilio y que tanto menores de edad como adultos resultaron afectados. “Les pegaron a mis hijos, menores y mayores, y les tiraron gas pimienta. Era un polvo que picaba y ardía”, indicó.
Uno de los episodios que más la impactó, según contó, fue el trato recibido por su hijo de 11 años. “Lo despertaron con armas y lo sacaron a empujones para afuera. Ahora está asustado y no quiere ir a la escuela”, relató.
La mujer también aseguró que durante el operativo se produjeron amenazas por parte de los efectivos. Según su testimonio, escuchó advertencias de que podrían detenerlos o incluso llevarse a sus hijos. “Nos decían que nos iban a matar, que nos iban a agarrar y que se iban a llevar a mis hijos”, sostuvo a nuestro equipo.
De acuerdo con su relato, el procedimiento provocó numerosos daños materiales dentro de la vivienda. Bernal indicó que rompieron cerraduras, vidrios, puertas, un televisor y parte de sus pertenencias. También señaló que su perro fue golpeado durante el allanamiento.
Asimismo, detalló que los efectivos se llevaron dos teléfonos celulares: el suyo, que utiliza para trabajar como vendedora ambulante, y el de su hijo menor, que emplea para realizar tareas escolares. “Es mi herramienta de trabajo. Ahí tengo mis cuentas y mis contactos”, explicó.
Bernal afirmó que nunca le mostraron una orden judicial ni le informaron los motivos del procedimiento. Por ese motivo, se presentó ante la Fiscalía para radicar la denuncia y solicitar explicaciones sobre el operativo.
En su declaración, también rechazó versiones que la vincularían con la familia Nievas, presuntamente relacionada con el hecho que motivó el allanamiento. “Nosotros no tenemos nada que ver con la familia Nievas. Pusieron que la casa era usurpada y que éramos familiares, pero eso no es cierto”, afirmó.
La mujer explicó además que la vivienda pertenece a su familia y que ella regresó recientemente para repararla. “Es la casa de mi mamá y de mi hermano. Hace poco volví porque estaba maltratada y la estoy arreglando con lo poco que gano día a día”, señaló.
Finalmente, remarcó que decidió realizar la denuncia para que se investigue lo ocurrido y se determinen responsabilidades. “No quiero que esto quede así. Necesito una respuesta y que se hagan cargo de todo lo que rompieron y del abuso de poder que tuvieron con nosotros”, concluyó.