Cinthia Fernández y un fuerte descargo en Comodoro: “No los quiero en esta vida”
La escena fue afuera de la Fiscalía de Comodoro Rivadavia, en un clima de tensión, dolor y expectativa. Ahí, Cinthia Fernández, quien apoya a Roberto Castillo, tomó la palabra y dejó una definición que volvió a encender la polémica.
“En casos irreversibles yo no los quiero en esta vida”, dijo al referirse a crímenes contra menores como el de Ángel.
Su intervención no fue técnica ni jurídica. Fue, como ella misma aclaró, desde lo emocional.
El impacto del caso y el límite emocional
Fernández vinculó el caso con otros hechos que marcaron a la sociedad argentina y puso el foco en las víctimas.
“Esas criaturas tienen que estar viviendo, disfrutando la vida, llenas de amor”, expresó.
Desde esa mirada, planteó un límite: cuando el daño es irreversible y la responsabilidad está comprobada, no encuentra sentido en la existencia de los responsables.
“¿Por qué yo los quiero en esta vida si le arruinaron la vida a una criatura?”, lanzó.
Entre la emoción y la advertencia
A pesar del tono contundente, la mediática hizo una pausa para marcar una diferencia. Reconoció que sin pruebas firmes, ese tipo de postura puede ser peligrosa.
“Podríamos caer en falsas denuncias y podría morir gente inocente”, advirtió.
Sin embargo, volvió a su eje:
“Si te hablo desde lo emocional, en esos casos yo no los quiero en esta vida”.
Crítica al sistema y enojo social
El descargo también incluyó una crítica directa al sistema penal. Fernández cuestionó el hecho de que personas condenadas sean sostenidas por el Estado.
“¿Por qué tengo que mantener a esa gente con nuestros recursos?”, planteó, visiblemente movilizada.
Incluso fue más allá y admitió que su postura no es jurídicamente viable:
“Sé que es algo imposible, pero es algo que sueño”.

Sus palabras no aparecieron en el vacío. Forman parte de un clima social marcado por la indignación, el reclamo de justicia y la necesidad de respuestas rápidas en una causa que sigue sumando pruebas.