TRELEW
Torres y Merino recorrieron el barrio Corradi: confirmaron la demolición de la calera
El gobernador del Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, marcó un punto de inflexión en una de las problemáticas de seguridad más antiguas de Trelew al recorrer, junto al intendente Gerardo Merino, las ruinas de la calera abandonada en el barrio Corradi.
Durante la inspección del predio, el mandatario lanzó un ultimátum contundente: si en un plazo de diez días no se destraban las autorizaciones administrativas, la demolición se ejecutará de oficio utilizando maquinaria de Vialidad Provincial.
La estructura, que comenzó a levantarse a fines de la década de 1950 y tuvo su apogeo en los años 70, se convirtió en un esqueleto de concreto tras el fallecimiento de su dueño en el año 2000. Desde entonces, el deterioro no solo ha sido arquitectónico, con grietas y roturas visibles, sino social. Torres fue categórico al describir la peligrosidad del lugar, señalando que en las últimas dos décadas el sitio fue escenario de hechos delictivos graves, incluyendo homicidios y redes de venta de droga.
En su intervención, el titular del Ejecutivo cuestionó duramente las "trabas burocráticas" que, según afirmó, el intendente Merino viene enfrentando desde hace más de dos años. Para Torres, la persistencia de este edificio representa un gasto innecesario de recursos públicos, ya que obliga a destinar custodia policial permanente a un sitio que debería haber sido intervenido hace tiempo. "Es una deuda pendiente con los vecinos", remarcó, enfatizando que la seguridad de las familias del sector no puede seguir supeditada a tiempos administrativos.
El proyecto de intervención no termina con el derribo de los muros. El gobernador confirmó que, una vez que el terreno de aproximadamente tres manzanas quede despejado, se abrirá una instancia de diálogo directo con los residentes del barrio Corradi y zonas aledañas. El objetivo será definir de manera conjunta el destino de ese espacio recuperado, transformando lo que hoy es un foco de conflicto en un área que aporte valor a la comunidad. La advertencia final de Torres dejó poco margen para la duda: la decisión está tomada y el reloj para la vieja calera ya empezó a correr.
Merino: entre los baches y la jubilación de 60 trabajadores
En una serie de anuncios, el intendente de Trelew, Gerardo Merino, ratificó el inicio de obras de infraestructura largamente esperadas y confirmó un proceso de optimización del gasto público mediante el retiro de personal en edad jubilatoria.
Además, también se expresó sobre el estado de la infraestructura urbana, en especial al problema de los baches, una situación reclamada por vecinos de diferentes puntos de la ciudad. “Los baches hay que arreglarlos, es responsabilidad mía”, sostuvo el mandatario municipal y al mismo tiempo aseguró que "se trabaja en conjunto con la cooperativa para mejorar la respuesta en distintos sectores de la ciudad.", puntualizó.
La medida apunta a construir un Estado más eficiente en medio de un escenario económico adverso. Según aclaro el intendente de Trelew, "alrededor de 60 trabajadores ya fueron notificados para iniciar su retiro. Estamos hablando de un ahorro de más de 120 millones de pesos mensuales”, dijo al remarcar el impacto que tendrá la medida en las arcas municipales.
Finalmente, detalló que "la decisión forma parte de una política sostenida desde el inicio de la gestión. No podemos echar gente del Estado, pero sí los que cumplen con la edad de hacerlo”.