“El Faro”, un espacio de contención para familias que viven la discapacidad en Rada Tilly

La iniciativa nació desde un grupo de padres y ya funciona hace un año con encuentros quincenales. Buscan acompañarse, compartir experiencias y generar un espacio propio para quienes transitan la discapacidad día a día.
lunes 30 de marzo de 2026

En Rada Tilly, un grupo de familias encontró en “El Faro” un espacio de contención, escucha y acompañamiento para quienes viven la discapacidad en su entorno cercano. La propuesta, impulsada por padres y acompañada por profesionales, ya cumplió su primer año.

Marcos Calo, uno de sus organizadores, explicó que el proyecto surgió como respuesta a una necesidad concreta: “Nació desde un grupo de padres que vivimos la discapacidad y necesitábamos un lugar para cuidarnos también nosotros”.

El grupo se reúne cada quince días en el Club de Leones de Rada Tilly, con el acompañamiento de profesionales como las psicólogas Nancy Sammartini y Agustina Calatraba, junto al apoyo del área de Desarrollo Social.

“El espacio no es para tratar a los chicos, sino para contener a las familias”, remarcó Calo.

Durante los encuentros, se abordan distintas temáticas vinculadas a la vida cotidiana: desde obra social, educación o trabajo, hasta situaciones emocionales y personales. Sin embargo, también buscan momentos de distensión.

“A veces jugamos, hablamos de otras cosas, tratamos de salir un poco de la realidad que vivimos todos los días”, contó.

"El Faro" está abierto a familias que atraviesan distintas realidades dentro de la discapacidad, no solo vinculadas al autismo, sino también a otras condiciones que pueden aparecer en distintas etapas de la vida.

“Quién mejor que otra familia que está pasando por lo mismo para entenderte. Acá podemos llorar, reír, hablar y sentirnos acompañados”, expresó.

Además, destacó que el espacio también contempla a hermanos, abuelos y todo el entorno familiar, ya que la discapacidad impacta en todo el núcleo.

Uno de los ejes principales del grupo es visibilizar la necesidad de que quienes cuidan también puedan cuidarse.

“Hay días en los que no sabemos qué hacer, cuando nuestros hijos atraviesan crisis o situaciones difíciles. En esos momentos, hablar con alguien que vivió lo mismo es fundamental”, señaló.