Palomar
Una automotriz reduce un turno de producción en su planta y lanza programa de retiros voluntarios
La persistente disminución en la fabricación nacional de vehículos comenzó a manifestar consecuencias directas en la estructura operativa de las empresas. Stellantis Argentina ratificó este miércoles que su emblemático establecimiento ubicado en Palomar, provincia de Buenos Aires, discontinuará un turno de trabajo desde el próximo mes de mayo. Esta resolución surge como parte de un esquema de reorganización ante el retroceso de la actividad y una menor demanda, en un contexto donde el sector acumula indicadores desfavorables desde julio de 2025.
En las instalaciones de Palomar se fabrican actualmente los modelos Peugeot 208 y 2008, además de una producción más acotada de los furgones Peugeot Partner y Citroën Berlingo. A pesar de la decisión, los dos primeros vehículos mantienen una posición sólida en el mercado interno: el 208 se ubicó como el tercer automóvil con más ventas en el país durante el primer bimestre con el 4,7% de participación, mientras que el 2008, lanzado en julio de 2024, ocupa el tercer lugar en su categoría y está dentro del Top 10 general con un 2,7% del market share.

Adaptación al mercado regional
Desde la firma explicaron que este movimiento responde a la urgencia de adecuar los niveles de fabricación a la coyuntura del mercado local y, fundamentalmente, a la situación de Brasil, que constituye el receptor primordial de las ventas externas de la industria argentina.
Bajo este panorama, la empresa notificará en abril e iniciará en mayo un Plan de Retiros Voluntarios para su personal. En la actualidad, la operatividad de la planta se sustenta en dos turnos que emplean a más de 2.000 trabajadores en las áreas de producción. Si bien se prevé una disminución de puestos laborales, no se ha confirmado que el recorte sea proporcionalmente idéntico a la eliminación del turno.
Stellantis aseguró que este camino se transita mediante un diálogo informativo con empleados, representantes gremiales, el sindicato y la red de proveedores, bajo el cumplimiento de las normativas laborales vigentes y priorizando el compromiso con los integrantes de su cadena productiva. Voceros de la compañía señalaron que el fin último es proteger la sustentabilidad del polo industrial, el cual ha sido designado para la producción de unidades híbridas, siendo la única planta en territorio nacional con esa capacidad por el momento.

El impacto de la demanda brasileña
Aunque las cifras de Peugeot en el país son competitivas frente a otras marcas, el retroceso general de la industria impide sostener el ritmo de trabajo de 2025. El factor determinante es la caída de pedidos desde Brasil.
Durante el mes de enero, las ventas del Peugeot 208 en el país vecino alcanzaron las 568 unidades, posicionándose en el escalón 50 del listado de la Federación Nacional de Distribución de Vehículos Automotores (Fenabrave). Dicho volumen significó un descenso del 30% comparado con el promedio mensual de 817 unidades del año anterior. En febrero, la tendencia a la baja continuó, al punto que el modelo ya no figuró entre los 50 más vendidos.
Una situación equivalente atraviesa el Peugeot 2008. En el primer mes del año se patentaron 774 unidades (un 17% menos), mientras que en febrero la cifra cayó a 551. Esto representa una retracción acumulada del 29% en el primer bimestre respecto a los niveles de 2025.
Actualidad del sector automotriz
El presente resulta dificultoso para las terminales que no se enfocan en la fabricación de pick-ups, el producto estrella para la exportación. En contraste, la planta que Stellantis posee en Ferreyra, Córdoba, no ha necesitado ajustar su esquema productivo. Allí, junto al Fiat Cronos, se incorporó el año pasado la elaboración de las pick-up Fiat Titano y Ram Dakota.
No obstante, las estadísticas globales de la industria en lo que va de 2026 son preocupantes. Se registra una caída interanual en la producción del 30,1% y una baja en las exportaciones del 23,4%. Asimismo, la distribución de vehículos a las concesionarias sufrió una merma del 11,4% durante los primeros dos meses del año.
El último registro positivo para el sector ocurrió en junio de 2025, con un incremento interanual del 33,8%. Sin embargo, aquel dato se tomó con cautela, dado que se comparaba con un primer semestre de 2024 que todavía sufría las consecuencias de la crisis de finales de 2023. La mejora observada desde julio de 2024 se vio interrumpida por la inestabilidad cambiaria y el alza en las tasas de interés el año pasado, lo que derivó en ocho meses seguidos de retrocesos productivos, traccionados mayormente por la menor demanda de los mercados internacionales.
Con información de Infobae.