Redefiniciones
El Ejecutivo impulsa la reforma electoral y entabla negociaciones clave para transformar o eliminar las PASO
La administración central ha decidido otorgar una mayor dinámica a su propuesta de reforma electoral, centrando sus esfuerzos en alcanzar consensos que permitan modificar el funcionamiento de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). En este contexto, los representantes gubernamentales han iniciado una serie de intercambios con sectores de la oposición dialoguista para evaluar distintas alternativas que van desde la eliminación de las internas hasta cambios en su financiamiento.
Ejes de la discusión parlamentaria
Uno de los puntos centrales del debate es la obligatoriedad de estas instancias electorales. Según fuentes cercanas a las negociaciones, se baraja la posibilidad de que las PASO dejen de ser obligatorias para los ciudadanos, o bien, que solo deban realizarse en aquellas agrupaciones políticas que presenten más de una lista de precandidatos. Esta medida busca reducir los costos operativos del Estado en procesos donde no existe una competencia real interna.
Asimismo, la reforma contempla la implementación de la Boleta Única de Papel, un sistema que ya cuenta con media sanción y que el oficialismo pretende consolidar como la herramienta definitiva de sufragio para las próximas contiendas nacionales. El argumento principal reside en la transparencia y el ahorro de recursos fiscales que implica abandonar el tradicional sistema de boletas partidarias.
Búsqueda de acuerdos políticos
Para garantizar que el proyecto avance en las cámaras, el Ejecutivo ha intensificado los contactos con gobernadores y referentes parlamentarios. El interés del Gobierno es que la normativa esté sancionada y reglamentada antes del inicio del cronograma electoral del próximo año, evitando así modificaciones sobre la marcha que puedan generar incertidumbre jurídica.
Dentro de las negociaciones, algunos sectores han planteado reparos respecto a la eliminación total de las PASO, sugiriendo en su lugar una optimización de los gastos de campaña y una mayor fiscalización del origen de los fondos. Por su parte, el oficialismo se muestra predispuesto a incorporar sugerencias siempre que se mantenga el espíritu de austeridad y modernización del sistema.
Próximos pasos en el Congreso
Se espera que en las próximas semanas las comisiones respectivas retomen el análisis técnico de la propuesta. El Gobierno confía en que, tras los ajustes realizados en las mesas de diálogo, el texto obtenga el respaldo necesario para ser tratado en el recinto a la brevedad. La intención es cerrar el capítulo de la reforma electoral antes de que la agenda legislativa se vea saturada por otros debates económicos de relevancia.
Con información de NA.