Crisis eléctrica

Apagón total en Cuba: El colapso del sistema energético dejó a 10 millones de habitantes a oscuras

Una falla masiva en el Sistema Eléctrico Nacional paralizó la isla este lunes, marcando el sexto episodio crítico en 18 meses. La falta de combustible, la obsolescencia tecnológica y las tensiones geopolíticas ponen al país frente a una emergencia sin horizonte de resolución inmediata, mientras el descontento social crece ante la inestabilidad de una infraestructura al borde del colapso definitivo.
lunes 16 de marzo de 2026
Un apagón total dejó a toda Cuba sin electricidad y volvió a evidenciar la fragilidad del sistema energético de la isla, afectado por la escasez de combustible y el deterioro de su infraestructura.
Un apagón total dejó a toda Cuba sin electricidad y volvió a evidenciar la fragilidad del sistema energético de la isla, afectado por la escasez de combustible y el deterioro de su infraestructura.

La totalidad de Cuba se vio sumida en la oscuridad este lunes debido a un "apagón total" que afectó al Sistema Eléctrico Nacional, según informaron fuentes de la empresa estatal Unión Eléctrica (UNE). Esta falla masiva privó de servicio a casi 10 millones de personas, evidenciando nuevamente la vulnerabilidad de la infraestructura energética del país. El suceso tuvo lugar a las 13:40, hora local, y aunque el Ministerio de Energía y Minas comunicó la activación de los protocolos necesarios para la reactivación del sistema, hasta el momento no se han detallado las causas específicas del desplome.

Un sistema complejo de restablecer

A diferencia de los cortes de luz habituales que suelen programarse en diversas regiones, este incidente se categoriza como un colapso total, reduciendo la generación eléctrica a cero. La arquitectura de la red cubana, organizada en bloques de generación independientes, dificulta las tareas de reanudación, proceso que en situaciones críticas puede extenderse durante varios días.

Como antecedente, tras el impacto del huracán Ian en 2022, la normalización del servicio demandó una semana completa. Previo a este colapso general, las proyecciones oficiales estimaban que el 62% del territorio nacional ya carecería de energía durante las horas de mayor demanda.

Dependencia del petróleo y obsolescencia tecnológica

La generación eléctrica en la isla depende mayoritariamente del petróleo, recurso cuya disponibilidad se ha tornado alarmante. El presidente Miguel Díaz-Canel señaló recientemente que el país no ha recibido suministros de crudo durante el último trimestre. Según registros de seguimiento marítimo, en lo que va del año solo arribaron a Cuba dos embarques menores de combustible, provenientes de México y Jamaica. Históricamente, Venezuela fue el proveedor fundamental, pero no ha realizado envíos en el presente año. Esta carencia ha impactado directamente en la economía interna, elevando el costo del combustible en el mercado informal a cifras de hasta 300 dólares. A esta problemática se suma el estado crítico de las centrales termoeléctricas de origen soviético, que presentan un avanzado desgaste debido a su obsolescencia y a la falta de labores de mantenimiento adecuadas.

Tensiones externas y panorama social

El suministro energético también se encuentra condicionado por la situación geopolítica. Washington ha intensificado sus medidas restrictivas, bloqueando el envío de petróleo venezolano hacia la isla y advirtiendo sobre la posible imposición de aranceles a terceros países que comercialicen combustible con el gobierno cubano.

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En este escenario, las autoridades locales han admitido el inicio de contactos con Estados Unidos para abordar cuestiones bilaterales urgentes. Por su parte, el presidente Donald Trump ha manifestado recientemente que la economía cubana se encuentra próxima al colapso y que el país busca establecer negociaciones con Washington.

La inestabilidad energética profundiza la crisis económica que azota a la nación desde la pandemia, período en el cual el producto interno bruto experimentó una contracción cercana al 15%, provocando un marcado flujo migratorio. Esta situación, agravada por el desabastecimiento de productos básicos y los cortes persistentes de electricidad, ha derivado en diversas expresiones de descontento social. Recientemente se han reportado cacerolazos, una sentada en la Universidad de La Habana y un incidente en las proximidades del Partido Comunista que culminó con la detención de cinco ciudadanos. Cabe recordar que, tras las masivas protestas de julio de 2021, las autoridades dictaron sentencias de hasta 30 años de prisión contra más de mil personas.

Con información de BAE Negocios.