Osvaldo Giordano: “La reforma laboral es importante, pero por sí sola no alcanza”

El extitular de ANSES y actual presidente del Ieral de la Fundación Mediterránea sostuvo que la ley de modernización laboral es el intento “más ambicioso” de las últimas décadas, aunque advirtió que aún quedan pendientes cambios impositivos y previsionales para que tenga impacto real en el empleo.
sábado 14 de marzo de 2026

El economista Osvaldo Giordano, exdirector ejecutivo de Administración Nacional de la Seguridad Social y actual presidente del Ieral de la Fundación Mediterránea, afirmó que la nueva ley de modernización laboral representa un avance importante, aunque advirtió que por sí sola no resolverá los problemas estructurales del empleo en Argentina.

En una entrevista con BAE Negocios, el economista consideró que la iniciativa es “el intento más ambicioso” de reforma laboral que se haya impulsado en el país, incluso en comparación con los cambios promovidos durante la década de 1990.

Sin embargo, remarcó que todavía quedan “muchas cosas pendientes” para que el sistema funcione plenamente.

Cambios positivos, pero insuficientes

Giordano valoró el alcance de la ley aprobada por el Congreso, aunque planteó que su impacto dependerá de otros factores económicos y políticos.

Según explicó, uno de los principales interrogantes será cómo interpreten la normativa las justicias provinciales, además de la manera en que empresas y sindicatos actualicen los convenios colectivos de trabajo.

“El intento es muy positivo por la integralidad y profundidad de los cambios, pero no hay que exagerar los impactos porque todavía hay muchas cuestiones pendientes”, señaló.

Entre esos temas mencionó la alta carga impositiva sobre los salarios y la necesidad de avanzar en una reforma previsional específica, algo que —según sostuvo— no se resolverá únicamente con cambios en la legislación laboral.

El empleo depende de la economía

El economista también coincidió con quienes sostienen que la creación de puestos de trabajo no depende exclusivamente de las normas laborales.

“El empleo depende de muchos otros factores. Si no hay crecimiento económico ni inversiones, la reforma laboral sola no alcanza”, explicó.

De acuerdo con su análisis, la ley puede facilitar las contrataciones y mejorar el clima para invertir, pero no garantiza por sí misma un aumento del empleo formal.

“Lo que sí hace es que, si se produce crecimiento económico, ese crecimiento tenga mayor contenido de empleo”, agregó.

El factor político detrás de la reforma

Giordano también destacó la capacidad de negociación política del oficialismo para lograr la aprobación de la reforma en el Congreso.

Según sostuvo, el Gobierno logró modificar una estrategia inicial que se caracterizaba por la confrontación con la oposición y pasó a buscar acuerdos para avanzar con cambios estructurales.

“El oficialismo fue capaz de demostrar que con gestión política puede sacar reformas complejas”, afirmó.

En ese sentido, consideró que esa capacidad de “seducir a parte de la oposición” será clave para impulsar otras reformas pendientes, entre ellas una eventual modificación del sistema de coparticipación federal.

El mercado laboral cambió

El economista también planteó que la reforma se explica por una transformación profunda del mercado laboral argentino.

Según indicó, el sistema de protección laboral vigente cubre hoy a una proporción mucho menor de trabajadores que en décadas anteriores.

“El mundo protegido por las normas laborales actuales es bastante pequeño en relación con el mercado laboral total”, señaló.

A su juicio, esa realidad generó una mayor conciencia política sobre la necesidad de introducir cambios en el sistema.

Reformas pendientes

Por último, Giordano sostuvo que aún quedan varios aspectos por resolver dentro del régimen laboral, como el tratamiento de las enfermedades inculpables, un punto que generó controversia durante el debate parlamentario.

Según explicó, ese tema podría abordarse en futuras modificaciones legislativas tomando como referencia modelos de otros países, como el sistema vigente en Uruguay.

“Es una reforma muy positiva, pero no hay que sobreestimar sus resultados porque todavía falta mucho por hacer”, concluyó.