Golpe de inteligencia
Irán desarticula una presunta red de 30 espías que operaban para EEUU e Israel
Desde el inicio de la escalada bélica en el Medio Oriente, las fuerzas de seguridad de la República Islámica han aprehendido a tres decenas de individuos bajo sospechas de realizar labores de espionaje y cooperar con agencias de inteligencia extranjeras. El Ministerio de Inteligencia de Irán comunicó que los implicados se desempeñaban como informantes y mercenarios bajo las directrices de Israel y el gobierno de los Estados Unidos. Aunque las autoridades confirmaron la presencia de ciudadanos extranjeros entre los arrestados, no se divulgaron datos específicos sobre sus nacionalidades, identidades o los lugares donde permanecen bajo custodia.
Revelación de secretos militares y tácticos
Según el informe proporcionado por el organismo estatal, la red tenía como objetivo la obtención y transferencia de datos sensibles hacia Washington y Tel Aviv. El contenido de dichas filtraciones comprendía la localización y los movimientos de las unidades del ejército y las fuerzas policiales, además de información técnica sobre la logística de las bases de defensa nacional. Dentro de los casos destacados por la investigación, se identificó a un individuo que regresó al país tras una década de entrenamiento en el extranjero con el fin de organizar una célula en una provincia del sudoeste. De manera simultánea, los servicios de inteligencia capturaron a dos integrantes de un grupo separatista, cuya procedencia no fue especificada, a quienes se les decomisó un cargamento compuesto por 10 fusiles y una gran cantidad de municiones preparadas para ser utilizadas en ataques dentro del territorio.

Denuncias por la situación de derechos humanos
El incremento en las acciones contra los presuntos infiltrados tuvo su punto máximo durante el mes de junio, coincidiendo con la ofensiva ejecutada por Israel y Estados Unidos, etapa en la cual se registró un aumento en la cantidad de ejecuciones. Este escenario generó preocupación en diversas organizaciones de defensa de los derechos humanos. Amnistía Internacional denunció que, ante las hostilidades externas, el gobierno de Teherán respondió con una política de "deteniendo a periodistas y ejecutando a prisioneros" acusados de colaborar con el Estado israelí.