Después de la tortura psicológica, la reinserción social
"No se lo deseo a nadie": El crudo testimonio del gendarme Nahuel Gallo tras 448 días de cautiverio en Venezuela
Nahuel Gallo, el gendarme que permaneció privado de su libertad en Venezuela durante 448 días, rompió el silencio este miércoles en la Ciudad de Buenos Aires. El uniformado brindó un pormenorizado informe sobre lo vivido desde el momento de su aprehensión hasta su reciente liberación, calificando la experiencia como un proceso sumamente difícil tanto para él como para su entorno familiar. "Es algo que no se lo deseo a nadie", manifestó Gallo al describir el tiempo transcurrido en las dependencias de seguridad venezolanas.
El impacto del aislamiento y la incertidumbre
Durante su alocución, el efectivo hizo hincapié en la dureza del encierro y la falta de certezas sobre su destino. Gallo relató que la privación de la libertad se extendió por más de un año y dos meses, periodo en el cual la contención psicológica y el apoyo a la distancia resultaron fundamentales para sobrellevar la situación. El gendarme subrayó que, más allá de la investidura que ostenta, lo vivido afectó profundamente su integridad personal, enfrentando condiciones de vida que marcaron un antes y un después en su carrera y en su vida privada.
Gestiones diplomáticas y el retorno al país
La conferencia de prensa también sirvió para repasar los mecanismos que derivaron en su salida de Venezuela. Gallo reconoció el trabajo realizado para lograr su libertad, señalando que la visibilización de su caso fue una herramienta clave. Tras haber cumplido el extenso periodo de detención, el protagonista enfatizó que su prioridad absoluta es el reencuentro definitivo con sus seres queridos y la recuperación del tiempo perdido durante el cautiverio.
Con información de NA.