El Chaltén comienza a cobrar una tasa a los turistas de paso
La localidad de El Chaltén comenzó a implementar desde este martes el cobro de una tasa por servicios destinada a los visitantes que no pernoctan en la villa de montaña. Esta ciudad, en la provincia de Santa Cruz, es reconocida como la Capital Nacional del Trekking.
La medida surge a partir de la Ordenanza N.° 253 Tarifaria Anual 2025, la cual fue aprobada durante el mes de noviembre de 2024 e incorporada al Código Fiscal municipal. El objetivo central es financiar el mantenimiento de la infraestructura urbana utilizada por el flujo turístico.
El monto establecido para este aporte equivale al precio de dos litros de nafta súper de la operadora YPF. En la actualidad, esta cifra representa un valor aproximado de 3018 pesos por persona. El pago se realiza de manera directa mediante el uso de un código QR en los puntos de acceso.
Esta disposición alcanza a quienes arriben en vehículos particulares, autos de alquiler o excursiones organizadas. Los pasajeros que lleguen en servicios de ómnibus regulares están exceptuados del pago directo, ya que el canon se encuentra integrado en la tasa de terminal incluida en el pasaje.
Desde la intendencia aclararon que no se trata de un impuesto por circular, sino de una compensación por el uso de servicios públicos como la recolección de residuos, limpieza y el mantenimiento de baños. El cobro recae exclusivamente sobre los turistas que realizan visitas diarias.
Las agencias de viaje no actuarán como agentes de retención. Anteriormente, la falta de consenso con el sector privado había demorado la aplicación de la norma. Ahora, el municipio dispuso recursos y personal propio para gestionar el trámite en los ingresos a la localidad.
La implementación de tributos turísticos cuenta con antecedentes diversos en el país. En Bariloche se aplicó la Ecotasa hasta su anulación judicial, mientras que en la ciudad misionera de Wanda se cobra un canon similar para el acceso a las minas de piedras preciosas.
A nivel internacional, el modelo de cobro por ingreso diario guarda similitudes con el sistema aplicado en Venecia, Italia. Allí se solicita un pago a los visitantes que no pasan la noche en la ciudad para mitigar el impacto ambiental y urbano del turismo masivo.