Crisis energética total en Medio Oriente

Irán bloquea el Estrecho de Ormuz: el petróleo mundial queda bajo jaque absoluto

En una drástica respuesta a los ataques de EE.UU. e Israel, Teherán cerró el paso por donde circula el 30% del crudo del planeta. El bloqueo, que ya afecta a más de 150 buques cargados de petróleo y gas natural, amenaza con desatar un colapso energético sin precedentes y disparar los precios de la nafta a nivel global. El mundo contiene el aliento ante una parálisis que pone en vilo a los mercados internacionales.
lunes 02 de marzo de 2026
El estrecho de Ormuz es la vía marítima por la que circula el 20-30 % del petróleo que se consume en el mundo. (EFE/EFE)
El estrecho de Ormuz es la vía marítima por la que circula el 20-30 % del petróleo que se consume en el mundo. (EFE/EFE)

La estabilidad económica mundial enfrenta un desafío crítico tras la decisión de Irán de interrumpir el tránsito por el estrecho de Ormuz. Esta medida, adoptada por Teherán como represalia directa a la ofensiva militar conjunta ejecutada por Estados Unidos e Israel, ha paralizado la circulación en una vía por la cual transita entre el 20% y el 30% del petróleo consumido a nivel global.

El anuncio oficial fue realizado por Ebrahim Jabari, asesor principal del comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria de Irán, quien advirtió que cualquier embarcación que intente cruzar el paso será incendiada por las fuerzas locales. Esta advertencia se produce en un escenario de extrema volatilidad, luego de que las fuerzas de Washington y Tel Aviv atacaran infraestructuras clave y centros de poder en territorio persa.

Ebrahim Jabari.

 

Impacto inmediato en los mercados energéticos

La reacción de los mercados no se hizo esperar. El precio del petróleo Brent registró un incremento cercano al 10%, alcanzando los 80 dólares por barril en las primeras jornadas tras el bloqueo. Analistas del sector advierten que, de prolongarse esta situación, el valor del crudo podría escalar rápidamente hasta un rango de entre 120 y 150 dólares, lo que desataría una nueva ola inflacionaria en las principales economías del mundo.

Además del crudo, la clausura afecta severamente el transporte de gas natural licuado (GNL), especialmente el proveniente de Qatar, una de las fuentes vitales para el abastecimiento europeo.

Imagen de archivo de un buque de la Armada de Irán.

 

Consecuencias logísticas y regionales

El estrecho de Ormuz, que conecta el golfo Pérsico con el océano Índico, funciona como una "puerta estrecha" por la que deben pasar las exportaciones de grandes productores como Arabia Saudita, Irak, Kuwait, Qatar y Emiratos Árabes Unidos. La mayoría de estas naciones carecen de rutas alternativas viables para movilizar su producción, lo que deja a sus economías y a sus compradores asiáticos —como China, India, Japón y Corea del Sur— en una situación de extrema vulnerabilidad.

Según reportes de agencias internacionales como Al Jazeera, al menos 150 naves se encuentran actualmente afectadas por la medida, mientras que las principales navieras del mundo han comenzado a suspender sus operaciones en la zona por razones de seguridad.

Se desploma el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.

 

Escalada militar y política

El Presidente Donald Trump justificó la operación militar contra el régimen iraní —denominada por el Pentágono como "Operación Furia Épica"— describiéndola como una acción masiva y necesaria, aunque reconoció que el conflicto podría derivar en bajas para las fuerzas estadounidenses. La ofensiva tuvo como blanco a altos mandos iraníes y estructuras estratégicas, en un intento por debilitar la capacidad de respuesta del país.

Desde Teherán, la respuesta incluyó ataques contra bases militares de Estados Unidos e Israel en la región, profundizando el temor a que el enfrentamiento derive en una guerra regional de consecuencias impredecibles.

Con información de El País, MDZ Online e Infobae.