Líderes mundiales exigen cese de fuego tras ataques de Estados Unidos e Israel

Tensión máxima en Medio Oriente. La comunidad internacional alerta por las consecuencias globales de la escalada bélica en Irán.
sábado 28 de febrero de 2026

La ofensiva militar coordinada por Estados Unidos e Israel en territorio iraní generó una respuesta inmediata de la comunidad internacional. Las principales potencias advierten sobre un escenario de inestabilidad con efectos en la economía y la seguridad global.

Lee también: Israel y Estados Unidos lanzaron ataques coordinados contra Irán

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, calificó la situación como peligrosa para todos los actores involucrados. En este sentido, remarcó la necesidad de detener las hostilidades para evitar una expansión del conflicto que afecte a otras regiones del mundo.

Por su parte, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, manifestó su rechazo a la acción militar unilateral. Según el mandatario, este tipo de intervenciones solo contribuyen a un orden internacional más incierto y hostil, alejando las posibilidades de diálogo.

Desde las Naciones Unidas, el alto comisionado para los derechos humanos, Volker Türk, puso el foco en las víctimas no combatientes. El organismo señaló que la población civil es la que siempre enfrenta el mayor costo ante el uso de misiles y bombardeos.

Para la ONU, la vía de la fuerza no resuelve las diferencias políticas. En su lugar, el organismo internacional insta a las partes a buscar mecanismos pacíficos para evitar un sufrimiento humano mayor en una zona ya castigada por la violencia histórica.

La postura de Rusia y el Reino Unido

El Ministerio de Exteriores de Rusia definió la operación como una agresión premeditada contra un Estado soberano. El gobierno ruso advirtió sobre el riesgo de una catástrofe radiológica y económica si los ataques continúan afectando instalaciones estratégicas iraníes.

En tanto, el Reino Unido optó por no participar de las acciones militares pero mantiene su nivel de alerta máximo. El primer ministro Keir Starmer convocó a reuniones de emergencia para evaluar el impacto de la crisis en la seguridad internacional y el mercado energético.