La esposa de Nahuel Gallo contó que recibió su primera llamada desde la cárcel en Venezuela
Después de 445 días de detención en Venezuela, Nahuel Gallo logró comunicarse por primera vez con su familia. El gendarme argentino, arrestado el 8 de diciembre de 2024 por el régimen chavista, llamó por teléfono a su esposa, la venezolana María Alexandra Gómez.
“Después de 445 días me volvió el alma al cuerpo. Nahuel me llamó, Nahuel llamó para decirme que seguía fuerte. Que nos necesitaba fuertes. Lo queremos LIBRE, necesita estar con su familia”, escribió Gómez en su cuenta de X, junto a una foto familiar.
Gallo permanece detenido en la cárcel de El Rodeo 1, ubicada en las afueras de Caracas, uno de los principales complejos penitenciarios del país.
En los últimos días se había sumado a una huelga de hambre junto a unos 200 presos políticos que reclaman su liberación. Según indicó la ex representante diplomática venezolana Elisa Trotta Gamus, para poder realizar la llamada el gendarme habría levantado esa medida de fuerza, que se extendió durante cinco días.

El momento de la llamada
La comunicación se produjo mientras Gómez estaba siendo entrevistada en Radio Del Plata para hablar sobre la situación de su pareja. En plena nota, su teléfono sonó. Pidió permiso para atender y se la escuchó exclamar emocionada: “¡Ay, mi amor, Gordo, Gordo!”.
Minutos después confirmó que se trataba de Gallo y relató que él le transmitió fortaleza y pidió que su familia se mantenga firme.
Gestiones diplomáticas
El caso de Gallo generó creciente preocupación en el Gobierno argentino. Fuentes oficiales indicaron que se mantienen conversaciones con Italia y otros países para intentar garantizar asistencia consular, luego de que Brasil dejara de representar los intereses argentinos en Venezuela.
Desde la Casa Rosada también consideran clave el rol de Estados Unidos en eventuales gestiones para lograr su liberación.
La situación se complejiza tras la reciente Ley de Amnistía promulgada por la administración que encabeza Delcy Rodríguez, que excluye los delitos de espionaje y sabotaje, cargos bajo los cuales fue acusado el gendarme argentino.
Mientras tanto, la familia insiste en su liberación inmediata y denuncia que Gallo fue sometido a desaparición forzada durante más de un año.