Impacto industrial: Alarma en la industria del aluminio por la quita de aranceles
La industria del aluminio en Argentina atraviesa un escenario de incertidumbre tras la decisión de retirar los aranceles que regulaban la entrada de productos provenientes del exterior, específicamente hojas y "foil" de aluminio originarios de China.
Esta determinación técnica impacta de manera directa en Aluar, la única planta productora de aluminio primario en el país, y eje fundamental del desarrollo económico de la región de Puerto Madryn.

El conflicto de la competencia desigual
La problemática central radica en lo que se define como "apertura indiscriminada". Al eliminarse las medidas antidumping, la producción nacional queda expuesta a competir con materiales que llegan desde mercados extranjeros con costos subsidiados en sus países de origen. Esta asimetría de condiciones pone en riesgo la estabilidad operativa de la planta, que no solo procesa el metal, sino que actúa como el núcleo de una extensa cadena de valor.
El aluminio es considerado un insumo estratégico para múltiples sectores, incluyendo la construcción, el agro, la energía y la industria alimenticia. Por ello, el cambio en las reglas de juego arancelarias no afecta únicamente a la empresa productora, sino que tiene un efecto cascada sobre:
-Puestos de trabajo: El riesgo de una reducción en la producción local amenaza la continuidad laboral de miles de familias que dependen directa e indirectamente de la actividad en la planta.
-Red de PyMEs: Cientos de pequeñas y medianas empresas locales que prestan servicios técnicos y de logística a la cadena del aluminio podrían ver su facturación drásticamente reducida.
-Soberanía Industrial: La dependencia de importaciones para un insumo tan crítico plantea interrogantes sobre la capacidad del país para sostener su propia infraestructura industrial a largo plazo.
Un escenario de alerta
Desde distintos sectores productivos y representaciones regionales se ha manifestado que la quita de estos aranceles actúa como un golpe crítico a la industria nacional. El argumento principal sostiene que no se trata de un simple ajuste de mercado, sino de una medida que ignora los costos locales y la realidad de las provincias donde se asientan estas industrias.
Actualmente, el sector se declara en estado de alerta, a la espera de un posible diálogo que permita revisar las implicancias de esta resolución y proteger el esquema productivo que ha sostenido el motor económico del Golfo Nuevo y la provincia de Chubut durante décadas.