125 años de Comodoro: memoria viva “Detrás del Puente”
“Ciento veinticinco años no es poco”, expresó con emoción Maggie, quien a sus 75 años lleva toda una vida ligada a la ciudad. Aunque estuvo quince años fuera, regresó con la convicción de seguir defendiendo la identidad comodorense.
El ferrocarril, una huella imborrable
Uno de los ejes centrales del trabajo de la asociación es mantener viva la historia del antiguo ferrocarril. “Las nuevas generaciones se sorprenden cuando les contamos que aquí hubo un tren. Nos preguntan por qué lo sacaron”, relató.
El tren unía barrios y también llegaba hasta Rada Tilly. Maggie recordó el trágico accidente ocurrido en la década del ’50, cuando una formación de trocha angosta volcó por exceso de pasajeros en un día caluroso de verano. “Fue un doble accidente, porque cuando intentaban levantar el tren con una grúa, la cadena se rompió y cayó sobre la gente accidentada”, explicó.
Más allá del dolor, el ferrocarril representa para ella la esencia de Comodoro: “Mi gran recuerdo siempre va a ser el tren”.

Kilómetro 5: ferroviarios e ypefianos
Maggie también evocó el histórico barrio de Kilómetro 5, donde las vías marcaban una división simbólica: de un lado los ferroviarios, del otro los trabajadores de YPF. “Compartíamos la escuela, la parroquia, los juegos. Había rivalidad deportiva entre Ferro y USMA, pero terminaba el partido y todos juntos en el tercer tiempo. Hoy duele ver cómo se perdió esa amistad”, reflexionó.
En la zona funcionó una importante planta de tanques de gasolina, articulada entre YPF y el ferrocarril, que marcó el crecimiento industrial del sector norte.
La pileta climatizada y el ingenio industrial
Uno de los recuerdos más curiosos es el de la pileta de natación de YPF, ubicada frente al mar. El agua, que salía caliente de las calderas de la usina tras enfriarlas, era reutilizada para climatizar la pileta. “Era un circuito perfecto. Se aprovechaba todo”, contó.
Aún hoy pueden verse restos de la pasarela y del canal en la restinga cuando baja la marea, testigos silenciosos de una época de ingenio y desarrollo.
Historia que camina por las escuelas
Desde “Detrás del Puente”, la tarea es constante. Realizan recorridos históricos, visitan escuelas y bibliotecas, y reciben a estudiantes secundarios —especialmente de orientación turística— para mostrarles el antiguo predio ferroviario, hoy municipal.
“Primero el barrio, después la ciudad y luego la provincia. Así se construye identidad”, sostuvo.
Un recuerdo tierno y cinematográfico
Para cerrar el aniversario, Maggie compartió una postal íntima: las tardes de cine en el antiguo Coliseo junto a su abuela Carmen. Tomaban el colectivo “El Colorado” y esperaban bajo la galería tras la función. “La gente la saludaba: ‘Hola, doña Carmen’. Y cuando se iban, ella me preguntaba: ‘¿Quién era?’”, recordó entre risas.
Una escena sencilla, pero profundamente comodorense.
A 125 años de su fundación, la ciudad no sólo celebra su crecimiento, sino también la memoria de quienes la hicieron posible. Y mientras haya voces como la de
Maggie Quintero, la historia seguirá latiendo detrás del puente… y mucho más allá.