El fallo de la Corte de Estados Unidos contra los aranceles de Trump genera incertidumbre en el comercio con Argentina

La decisión del máximo tribunal sobre la ilegalidad de los gravámenes aplicados por el presidente norteamericano afecta el acuerdo bilateral, aunque la exportación de carne mantendría sus beneficios por haber sido establecida mediante decreto.
domingo 22 de febrero de 2026
Javier Milei y Donald Trump en su último encuentro, en enero.
Javier Milei y Donald Trump en su último encuentro, en enero.

Una reciente sentencia de la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos ha declarado como ilegales los aranceles implementados por el Presidente Donald Trump el pasado 2 de abril, durante el denominado "Liberation Day". Esta resolución judicial introduce una fuerte incógnita sobre el futuro del Acuerdo de Comercio e Inversiones Recíprocas (ARTI), el convenio firmado entre la potencia del norte y la Argentina.

En aquella oportunidad, el Presidente Trump había impuesto a los productos argentinos un arancel extra del 10%. Para ello, se amparó en la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) de 1977. No obstante, el tribunal superior dictaminó que dicha normativa está limitada exclusivamente a situaciones de emergencia nacional y no resulta aplicable al escenario presente.

El impacto en las concesiones arancelarias

Desde la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA) realizaron un análisis preliminar tras conocerse la noticia. Según la entidad, el pilar central del compromiso estadounidense en el pacto con nuestro país consistía en reducir el arancel recíproco del 10% al 0% para un total de 1.675 posiciones arancelarias. Al ser este gravamen el que la Corte ha invalidado, desaparece la principal ventaja de acceso a mercados que se le otorgaba a la producción nacional.

Asimismo, desde CERA aclararon que el esquema de Acuerdos de Reconocimiento y Trato Igualitario no incluía beneficios para Argentina bajo otros marcos legales, como el de "Nación Más Favorecida" (NMF), ni mejoras para los productos regulados por la Sección 232. Dado que Argentina aún no había enviado el convenio al Congreso para su ratificación, la cámara empresarial advierte que el texto podría haber perdido su base legal.

El futuro de las exportaciones de carne vacuna

A pesar del revés judicial para el ARTI, existe un beneficio clave que parece estar a salvo: la ampliación del cupo para la venta de carne vacuna. El plan original contempla llevar la cuota de 20.000 a 100.000 toneladas para el año 2026. Debido a que el Presidente Trump autorizó este incremento a través de un decreto específico, en la cámara exportadora consideran que la medida seguirá en pie.

Esta disposición se basó en la proclama denominada “Ensuring affordable beef for the American consumer” (Garantizar carne vacuna a precios accesibles para el consumidor estadounidense), la cual buscaba asegurar el abastecimiento del mercado interno y no formaba parte del cuerpo del ARTI. El cronograma de aplicación se divide en cuatro etapas; actualmente rige la fase uno, que vence el 31 de marzo con un cupo de 20.000 toneladas. De cumplirse las metas, la Cancillería estima que esto significará un ingreso adicional de 800 millones de dólares para las exportaciones argentinas.

Situación del acero y otros sectores afectados

Por otra parte, el sector metalúrgico y de manufacturas no experimentará cambios con esta sentencia. El acuerdo ARTI no contemplaba rebajas para los bienes alcanzados por la "Sección 232", legislación que otorga facultades al Presidente para gravar productos como el acero, el aluminio, la madera, los muebles y los automóviles. Estas trabas comerciales continúan vigentes tal como estaban antes del fallo.

Ante este panorama, el Presidente Trump cuenta con la posibilidad de recurrir a otras herramientas legales que no fueron cuestionadas por la Corte, como la propia Sección 232 o la Sección 301, para mantener los impuestos a la importación. No obstante, otros apartados del convenio que no dependen de los aranceles, como los capítulos referidos a inversiones y las exigencias de Washington sobre la protección de la propiedad intelectual, permanecerían sin modificaciones.

Con información de Clarin.