Producción regenerativa y experiencias sensoriales: Lago Puelo potencia su identidad vitivinícola
Aquí, el viento fresco acaricia la piel, los pájaros marcan el ritmo con su canto, y el aroma terroso de la tierra se mezcla con las fragancias de las vides, recordando que cada instante puede ser vivido plenamente, siguiendo su filosofía: “Ponele Experiencias a la Mente, no Mente a las Experiencias.”
Este sábado 14 de febrero, el viñedo —miembro de la Ruta Binacional del Espumante Patagónico y único vivero de vid inscripto en la región— abrirá sus puertas con una propuesta pensada para llenar de vivencias la tarde-noche. Así lo explica a Crónica Gastón Touriñan, dueño del lugar, quien destaca que el encuentro comenzará con “la degustación de nuestros vinos y espumantes, cultivados bajo un método sin espaldera y con una producción regenerativa, que potencia los aromas y sabores de nuestro terroir único en la comarca”.

La experiencia continuará con una recorrida por el único vivero de vides de la Patagonia y por el petit viñedo, integrado al entorno natural como parte del paisaje, con el imponente Piltriquiltrón como telón de fondo. “La idea es que quienes nos visiten puedan conocer el origen de cada planta y entender cómo trabajamos en armonía con el ambiente”, señaló Touriñan a nuestro equipo.
El predio cuenta además con el espacio holístico El Temazcal, un ámbito dedicado al bienestar y la conexión espiritual, que da nombre a uno de los espumantes elaborados en el viñedo, reforzando el vínculo entre la tierra, el cuerpo y la experiencia sensorial.

El cierre de la jornada será una invitación a la conexión profunda: una experiencia sonora inmersiva a cargo del grupo Nave Tierra, quienes, a través de cantos, cuencos, gongs y otros instrumentos, guiarán un viaje sensorial donde el sonido dialoga con la naturaleza y el silencio del lugar.
Durante la jornada, los visitantes también podrán degustar los vinos Las Bandurrias y los espumantes Ganja, además de presenciar una delicada demostración del tradicional degüelle en espumantes elaborados bajo el método Champenoise, acompañados por exquisiteces regionales que realzan cada matiz.
Por su parte, Darío Gonzales Maldonado, ingeniero agrónomo, enólogo y actual Secretario de Desarrollo Económico de la Municipalidad de la localidad vecina de El Hoyo, en diálogo con Crónica, definió esta propuesta como “una actividad innovadora, donde se conjugan la salud y el vino, el bienestar físico y mental, en un ambiente descontracturado rodeado de naturaleza con vistas majestuosas del Cerro Piltriquiltrón”.

Los valores de esta experiencia sensorial son de $60.000 por persona para la tarjeta que incluye degustación, recorrido y música; $45.000 para el voucher de solo degustación; y $20.000 para la entrada a la recorrida y experiencia sonora. Además, se ofrecen descuentos especiales para parejas, en el marco de la celebración del Día de los Enamorados.
Entre viñas que abrazan las montañas, aromas de espumante que flotan en el aire y sonidos que invitan a la introspección, la familia Touriñan demuestra que aquí no solo se cultivan uvas: se cultivan momentos de conexión, armonía y sensibilidad, como un homenaje a la naturaleza y a la vida misma.