Laguna Negra: Se cumplen 24 años del fallo que prohíbe el volcado de líquidos
La abogada Estrella Gerez recordó ante Radio Chubut que la resolución obligó a la Municipalidad de Trelew a un pago mensual en concepto de multas. El proceso legal transitó por la primera instancia y la cámara de apelaciones antes de quedar firme y consentida por las autoridades locales.
Actualmente, se impulsa la reactivación de la causa para garantizar el cese definitivo de los volcados. Entre las medidas solicitadas, se destaca el pedido de actualización de los montos de las multas para forzar una solución estructural a la problemática de los efluentes.
La Justicia estableció un mecanismo de ahorro forzoso mediante los pagos mensuales exigidos al municipio. Este fondo tiene como objetivo específico financiar las obras necesarias para el tratamiento de líquidos y evitar el impacto en el ecosistema regional.
La sentencia se considera consentida en la jerga jurídica, dado que el Estado municipal no interpuso nuevos recursos de apelación. Esto dejó firme la obligación de sanear el sistema lagunar que conecta diversas jurisdicciones de la zona del valle.
Por su parte, el intendente Gerardo Merino adelantó que el Ejecutivo presentará un informe elaborado por especialistas del CENPAT. Según el jefe comunal, este estudio técnico descarta la existencia de un daño ambiental sobre el espejo de agua actual.
El informe sostiene que el cuenco opera como un ámbito de decantación natural. Este proceso biológico transformaría los residuos en una masa hídrica salada sin componentes contaminantes, permitiendo el desarrollo de biodiversidad y la presencia de aves en el sector.
Desde la intendencia explicaron que, al no representar un peligro inminente, se continuará con el sistema de volcado vigente. La gestión municipal sostiene que la Laguna Negra es hoy una masa de agua estable que no afecta la salud pública ni el entorno natural.
Ante una eventual saturación del salitral ubicado en la jurisdicción de Rawson, se contempla el vertido hacia el mar. Las autoridades afirman que, al tratarse de agua salada decantada, no existirían inconvenientes técnicos ni ambientales para proceder con dicha descarga en caso de contingencia.