Con la reforma laboral como eje, arrancan las sesiones extraordinarias en el Congreso
El Congreso de la Nación inicia este lunes el período de sesiones extraordinarias, convocado por el presidente Javier Milei, con una agenda acotada y negociaciones contrarreloj. El temario estará vigente hasta el 27 de febrero y tiene como ejes centrales la reforma laboral y la baja de la edad de imputabilidad, dos proyectos que ya generan resistencias y reclamos de las provincias.
La convocatoria quedó formalizada mediante el Decreto 24/2026, publicado en el Boletín Oficial el pasado 19 de enero. La norma habilita exclusivamente el tratamiento de los proyectos incluidos en el anexo, lo que limita el margen de acción del Parlamento por fuera de los temas definidos por el Ejecutivo.
Un temario cerrado y estratégico
Con esta convocatoria, la Casa Rosada busca avanzar con iniciativas que considera clave antes de la apertura de las sesiones ordinarias del 1 de marzo. La modernización laboral y la Ley Penal Juvenil concentran la mayor atención política, aunque no son los únicos proyectos en carpeta.
Entre los temas habilitados figuran también la modificación de la Ley de Glaciares, la designación de un embajador extraordinario y la eventual ratificación del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, que aún debe ser enviado al Congreso.
En los últimos días, el Gobierno sumó formalmente al temario la Ley Penal Juvenil y dejó abierta la posibilidad de incorporar una ley de emergencia ígnea para la Patagonia, reclamada por gobernadores del sur en medio de los incendios forestales.
Reforma laboral, el punto más conflictivo
La reforma laboral aparece como el corazón del debate y, al mismo tiempo, como el proyecto más resistido. El principal foco de conflicto está en el capítulo fiscal, especialmente en la reducción del Impuesto a las Ganancias para sociedades, que impacta de manera directa en los fondos coparticipables.
El proyecto plantea bajar la alícuota del 30% al 27% para el tramo intermedio y del 35% al 31,5% para el tramo superior. Según estimaciones oficiales, la pérdida total de recaudación rondaría los $3,1 billones, de los cuales $1,7 billones corresponderían a las provincias.
En términos mensuales, las jurisdicciones dejarían de percibir en promedio $144.000 millones, un dato que encendió alertas entre varios gobernadores dialoguistas.
Negociaciones abiertas con las provincias
Mientras el ministro del Interior, Diego Santilli, mantiene contactos permanentes con mandatarios provinciales, en el oficialismo conviven dos posturas. Una línea dura busca sostener el proyecto sin cambios, mientras otra admite ajustes para garantizar los votos necesarios.
El objetivo del Gobierno es conseguir la media sanción antes de que finalicen las extraordinarias, aunque reconocen que el escenario en el Senado sigue siendo incierto.
Desde Casa Rosada evalúan un posible esquema de compensaciones para las provincias, que amortigüe el impacto fiscal de la reforma en caso de aprobarse.
El argumento oficial
En la previa del debate, el secretario de Trabajo, Julio Cordero, defendió la iniciativa y sostuvo que la reforma “fortalece los derechos de los trabajadores”. Según explicó, el proyecto apunta a incentivar la creación de empleo formal mediante la reducción de costos que hoy desalientan la contratación.
Ese discurso no termina de convencer a los gobernadores, que condicionan su apoyo a garantías concretas sobre la pérdida de recursos.
Baja de imputabilidad, otro frente abierto
La Ley Penal Juvenil es el segundo gran tema de las extraordinarias. El Gobierno impulsa la baja de la edad de imputabilidad, con una propuesta original de 13 años, aunque admite que podría elevarse a 14 para alcanzar consensos.
El antecedente inmediato es el dictamen aprobado el año pasado en Diputados, que fijaba la edad en 14 años, con penas máximas de hasta 15 años y sanciones alternativas para delitos menores.
Desde sectores dialoguistas advirtieron sobre la falta de infraestructura y recursos para sostener el sistema, mientras que en el PRO alertaron que una baja a 13 años duplicaría la cantidad de menores alojados.
Antes del inicio formal de las extraordinarias, el Gobierno reunió a su mesa política en Casa Rosada para definir la estrategia legislativa. Participaron referentes clave del oficialismo y del área económica y de seguridad.
Un debate que recién empieza
Con un temario limitado y votos que todavía no están garantizados, el inicio de las sesiones extraordinarias abre un período clave para el Gobierno. La reforma laboral será la prueba central de su capacidad de negociación, en un Congreso atravesado por reclamos provinciales, presión sindical y una oposición activa.
El resultado de estas semanas marcará el clima político con el que Milei llegará a marzo y al inicio del período ordinario.