Violencia sin sentido
Esperó dos años un trasplante de córnea, lo golpearon al salir del médico y quedó ciego
La violencia volvió a mostrar su costado más cruel en Campo Grande, Brasil. Un hombre de 44 años que había esperado dos años para acceder a un trasplante de córnea perdió nuevamente la visión luego de ser golpeado sin razón cuando salía de una clínica médica.
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La víctima había asistido a una consulta de seguimiento y, según los profesionales, atravesaba una recuperación favorable. Sin embargo, todo cambió en cuestión de segundos mientras aguardaba en la puerta del establecimiento.
El ataque quedó registrado por una cámara de seguridad, cuyas imágenes resultaron clave para reconstruir lo ocurrido.
El golpe que arruinó la recuperación
En el video se observa al hombre parado a un costado del ingreso cuando un joven en situación de calle se le acerca de manera repentina y le pega directamente en el ojo recién operado.
El impacto fue inmediato y devastador. El paciente perdió la visión en ese momento y debió ser internado de urgencia. Pese a los esfuerzos médicos, el daño provocado por el golpe resultó irreversible.
Los especialistas confirmaron que, producto de la agresión, el hombre perdió definitivamente la capacidad visual en ese ojo.
Un paciente querido por la comunidad
La víctima trabajaba como conserje en una escuela y era muy apreciada por la comunidad educativa. Tras la cirugía, había logrado recuperar la vista y seguía con controles periódicos para garantizar una evolución correcta.
Antes del ataque, los médicos habían señalado que el proceso de recuperación avanzaba de manera positiva. El golpe truncó por completo esa posibilidad y lo obligó a enfrentar nuevamente la ceguera, esta vez de forma definitiva.
El hecho generó conmoción entre familiares, compañeros de trabajo y vecinos, que manifestaron su indignación por lo ocurrido.
El agresor, detenido
El atacante, un joven de 26 años, fue detenido en el lugar por la policía. De acuerdo al informe judicial, cuenta con siete antecedentes penales, todos vinculados a hechos de violencia.
La causa quedó en manos de la Justicia, mientras la víctima continúa recibiendo atención médica y acompañamiento tras un episodio que cambió su vida de manera brutal.
El caso reabrió el debate sobre la violencia callejera, la inseguridad y la vulnerabilidad de pacientes que transitan procesos médicos complejos.