Artemis II: la NASA prepara el regreso humano a la Luna en 2026
La NASA se encuentra en las etapas finales de preparación para la misión Artemis II, un hito que marcará el retorno de seres humanos a las cercanías de la Luna después de más de cinco décadas. Según informaron fuentes de la agencia espacial, el objetivo es establecer una presencia duradera en el espacio profundo y sentar las bases para futuras exploraciones hacia Marte.
A bordo de la nave Orion viajarán cuatro tripulantes: Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, de la NASA, junto al canadiense Jeremy Hansen. El lanzamiento se efectuará mediante el cohete SLS, considerado el más potente desarrollado hasta la fecha, con una capacidad de empuje superior a las 8,8 millones de libras.
El desarrollo de la misión
Durante el trayecto de aproximadamente diez días, la tripulación realizará diversas pruebas críticas. Tras el despegue, la nave cumplirá dos órbitas elípticas alrededor de la Tierra para evaluar los sistemas de soporte vital. Posteriormente, se ejecutará la maniobra de inyección *translunar*, iniciando un viaje de cuatro días hacia el satélite natural.
La trayectoria elegida es de retorno libre, lo que permite utilizar la gravedad del sistema Tierra-Luna para asegurar el regreso sin necesidad de grandes impulsos adicionales. Según la NASA, este diseño prioriza la seguridad de los astronautas ante cualquier eventualidad técnica durante el vuelo.

Un hito en la distancia espacial
Uno de los puntos más relevantes de la misión será el sobrevuelo lunar, donde la nave se situará entre 4.000 y 6.000 kilómetros de la superficie. En esta fase, Artemis II superará el récord de distancia de una misión tripulada respecto de la Tierra, marca que ostenta la misión Apolo 13 desde hace más de 50 años.
La NASA confirmó que el lanzamiento está previsto para febrero de 2026. Se han establecido varias ventanas de oportunidad, siendo la primera entre el 31 de enero y el 14 de febrero. Cada período contempla diversos intentos condicionados por factores climáticos y logísticos. El cierre de la misión se producirá con un amerizaje en el océano Pacífico, donde la cápsula será recuperada por la Marina de Estados Unidos.