Archivo histórico | Informe especial de Diario Crónica

24 años de advertencias: Crónica advertía sobre el suelo de barrio Sismográfica

La inestabilidad del terreno en el barrio de Km 3 vuelve a ser el centro de atención. Los archivos de Diario Crónica revelan que ya en el año 2002, informes del SEGEMAR advertían sobre el peligro inminente de construir en la zona. Hoy, la historia le da la razón al diario de la gente mientras el municipio avanza con acciones.
lunes 12 de enero de 2026

Comodoro Rivadavia se enfrenta, una vez más, a la fragilidad de su geografía. Pero lo que hoy parece una crisis inesperada para algunos, es en realidad un escenario que este diario anticipó hace casi un cuarto de siglo. Al bucear en nuestro archivo histórico, las páginas de Diario Crónica de agosto y septiembre de 2002 resuenan hoy como una profecía desoída por sucesivas administraciones.

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El informe que lo decía todo

En aquel entonces, bajo la intendencia de Jorge Aubía, el Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) presentó un estudio técnico lapidario, un "Estudio de Peligrosidad Geológica". Los geólogos Pedro Alacará y María Alejandra González fueron claros ante el mandatario local: aclararon que no se trataba de una situación de peligro, pero recomendaron que se impida la instalación de asentamientos de nuevas viviendas y se restrinja el riego en la zona.

En la actualidad, el barrio sismográfica cuenta con una gran extención compuesta por varios asentamientos ilegales que con el pasar de los años se multiplican. Gran cantidad de familias llegó a la zona en las últimas décadas y se quedó de manera definitiva. 

Aquel informe, que Crónica publicó en sus portadas con el título "Sismográfica: un barrio en peligro", detallaba que el suelo arcilloso del sector, sumado a la pendiente natural del Cerro Hermitte, creaba una zona de altísima peligrosidad geológica. Se advertía sobre el riesgo de remoción en masa, deslizamientos y la rotura de ductos que podrían provocar explosiones de gas. Incluso se señalaba un antecedente clave: el gran desplazamiento de 1969, que ya había dejado cicatrices en la fisonomía del barrio.

En el lugar que hoy atrae nuevamente la atención de la agenda mediática, SEGEMAR señalaba que existe "infiltración de agua que reactiva los movimientos de la ladera y la expansión de las arcillas; formación de canales subterráneos que puede generar hundimiento del terreno, entre otros riesgos...".

"En la zona de la cancha de Talleres Jrs. y canchas de golf, hay infiltración de agua, lo que reactiva el movimiento de la ladera y la expansión de arcillas", complementaba nuestra redacción.

Crónica publicó respecto a la raíz de la problemática y el informe SEGEMAR:

"El origen del problema es la existencia de material de gran plasticidad en la parte más profunda de la zona, soportando materiales mas densos en la superficie. Esto provoca un hundimiento lento, con desplazamientos laterales.

El agrietamiento del suelo es muy activo en la actualidad, según el informe, y resulta casi imposible evitarlo, provocándose nuevas infiltraciones de agua que reactivan todo el proceso, provocando intersticios entre los bloques deslizados.

También se indica que no se puede afirmar que el movimiento de ladera haya terminado, si bien comenzó antes de 1918 y a fines del '60 tuvo su máxima expresión: «Probablemente puede seguir actuando sin percibirse (de ahí la necesidad del monitoreo) -señala el informe-. Es muy difícil tomar medidas correctivas, aunque sí deben tomarse medidas preventivas».

También se aclara que entre las causas de la situación se incluye la acción del hombre, mientras que el área afectada no se delimita al barrio Sismográfica, sino que «se deben incluir también los barrios Marquesado, Los Tilos, la cancha de golf y el loteo del SUPE»".

La inacción del pasado

A pesar de la contundencia del diario más popular de la región, que en septiembre de 2002 titulaba con preocupación: "El Municipio aún no actuó por barrio Sismográfica", las obras de contención y los sistemas de monitoreo recomendados no se implementaron con la urgencia necesaria. En aquel momento, desde el Ejecutivo se hablaba de "coordinar reuniones" y "evaluar planes", mientras la urbanización seguía avanzando sobre terrenos que el SEGEMAR ya consideraba "inestables".

"Hay que trabajar el tema con los profesionales más capacitados en el área, yo soy biólogo, no tengo formación en geología... Pero el Municipio cuenta con profesionales capacitados para trabajar el tema", señalaba a nuestros micrófonos en rueda de prensa el entonces subsecretario de Medio Ambiente, Hernán Marraco, al ser consultado por acciones concretas. Si bien se anunciaba la colaboración con la Universidad de la Patagonia San Juan Bosco y diversos actores privados, no fue hasta la actualidad que el tema volvió a surgir.

"Se debe adoptar una política de prevención en cuanto a la urbanización ya planificada", expresaba hace más de dos décadas Marraco sobre el incremento de los asentamientos ilegales. 

Hoy, 24 años después, las consecuencias de haber permitido el crecimiento del barrio hacia la ladera del cerro son evidentes. La falta de un control estricto sobre el riego y la infiltración de agua —factores que Crónica ya señalaba como detonantes del movimiento de suelos— ha llevado a que en este 2026 muchas viviendas de los sectores afectados presenten grietas irreparables.

El presente: El Municipio en acción ante la emergencia

A diferencia de la lentitud administrativa denunciada en 2002, la actual gestión municipal se encuentra trabajando a contrarreloj en este inicio de 2026. La problemática de Sismográfica ha pasado de ser un "informe en un escritorio" a una prioridad de infraestructura.

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Actualmente, la Municipalidad de Comodoro Rivadavia está llevando a cabo un relevamiento y estudio en profundidad de la zona. La MCR comunicó que la zona será urgentemente evaluada por personal especializado, utilizando equipamiento específico para el análisis y el monitoreo de riesgos geológicos.

Desde el área de Tierras se explicó este lunes que el deslizamiento registrado en el cerro Hermitte responde a una falla geológica natural. Según precisaron y publicamos en este medio, el movimiento actual abarca una extensión aproximada de 2.000 metros, lo que genera una situación de inestabilidad que requiere seguimiento constante. Indicaron además que el trabajo es preventivo ante la posibilidad de réplicas o asentamientos menores, que podrían producirse de manera impredecible. 

Actualmente se espera que desde el ejecutivo se siga tratando el tema y se trabaje a futuro respecto no solo a los bienes materiales afectados, sino tambien sobre las situaciones puntuales de cada familia.

Una lección de historia

El archivo de Diario Crónica no es solo papel; es la memoria de una ciudad que, muchas veces, crece de espaldas a su propia naturaleza. Hace 24 años, este medio advirtió que el suelo de Km 3, con todas las caracteristicas de una zon apetrolera, no perdonaría la improvisación.

Hoy, mientras las máquinas viales trabajan en la base del Cerro Hermitte para proteger a los vecinos, queda claro que si se hubieran escuchado aquellas advertencias de 2002, el costo social y económico que hoy enfrenta Comodoro Rivadavia sería mucho menor. La historia, una vez más, pasó por nuestras páginas.

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