El Vaticano intentó negociar el exilio de Maduro para evitar incursión de Estados Unidos

Documentos filtrados revelan un intento del Vaticano para negociar la salida de Nicolás Maduro hacia Rusia, buscando evitar una intervención de EE. UU,
sábado 10 de enero de 2026

El Vaticano intentó mediar una salida diplomática para el presidente venezolano Nicolás Maduro hacia Rusia, en un esfuerzo por evitar una posible incursión de Estados Unidos en el país sudamericano. Documentos filtrados revelaron que el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede, convocó de urgencia al embajador estadounidense ante el Vaticano, Brian Burch, en Nochebuena para abordar la situación.

Según una investigación de The Washington Post y la información recabada por la Agencia Noticias Argentinas, el cardenal Parolin, quien posee un profundo conocimiento de la política venezolana debido a su pasado como nuncio en Caracas, mantuvo una reunión secreta el pasado 24 de diciembre. El objetivo era proponer a Rusia como destino de asilo para Maduro y frenar un avance militar de la administración Trump.

El plan de mediación vaticana

Los documentos obtenidos indican que el Vaticano admitía la necesidad de que Maduro dejara el poder tras las cuestionadas elecciones de julio de 2024. Sin embargo, instaba a ofrecerle una "salida dorada" que garantizara su seguridad y la estabilidad regional. La mediación vaticana sugería que el presidente Vladimir Putin estaba dispuesto a otorgar asilo y protección a Maduro, con alternativas como Qatar o Turquía, bajo garantías internacionales de seguridad y la posibilidad de conservar su patrimonio.

El cardenal Parolin habría confiado al embajador estadounidense que Maduro podría haber estado dispuesto a dimitir voluntariamente después de los comicios, pero que Diosdado Cabello lo habría convencido de que dicha acción le costaría la vida. Durante la reunión, se mencionó un "rumor" acerca de la disposición de Moscú a retirar su apoyo a Venezuela si lograba condiciones favorables en las negociaciones relativas al conflicto en Ucrania.

El papa León XIV, el primer pontífice estadounidense de la historia, ya había manifestado su preocupación el 3 de diciembre, tras su regreso de El Líbano. Ante la prensa, el Papa pidió evitar cualquier uso de la fuerza y abogó por el diálogo o la presión económica como alternativas a una invasión territorial, advirtiendo que "el que más sufre en estas situaciones es el pueblo".

Tras la revelación de estas conversaciones, la oficina de prensa de la Santa Sede emitió un comunicado expresando su decepción por la filtración de encuentros confidenciales. Aunque alegaron que los documentos no reflejan con total precisión el contenido de la reunión, la información confirma que el Vaticano consideraba inevitable un cambio de régimen, aunque discrepaba en los métodos propuestos por la Casa Blanca.