Atletismo. Mes de la Corrida de Crónica. Todas las portadas "ganadoras"
Nazario Araujo, un nombre que se repite en la década del 70
El atleta comodorense ganó dos de las primeras tres ediciones de la tradicional prueba y, con el paso de los años, terminó convirtiéndose en uno de los máximos ganadores del evento.
Luego del triunfo de Araujo en las ediciones iniciales, la Corrida tuvo en 1967 a otro nombre destacado: Domingo Amaizón, representante de River Plate, quien fue uno de los primeros atletas invitados en la historia de la competencia y dejó su huella al quedarse con esa edición. Sin embargo, lejos de apagarse, la figura de Araujo volvió a tomar fuerza.
Nazario regresó con autoridad y se quedó con las ediciones de 1968 y 1969, ratificando no solo su vigencia sino también su enorme nivel competitivo. Esos triunfos consecutivos lo consolidaron definitivamente en la historia grande de la Corrida de Crónica y reflejaron el gran momento que atravesaba en aquella época, que lo llevó a destacarse a nivel nacional e incluso a representar a la Argentina en los Juegos Olímpicos de Múnich.
Sé parte de la historia
Hoy, a más de seis décadas de aquel inicio, la Corrida de Crónica se prepara para celebrar su 60ª edición, que se correrá el sábado 24 de enero, reafirmando su lugar como una de las competencias más importantes y tradicionales de la Patagonia. Quienes deseen ser parte de esta verdadera fiesta del atletismo pueden inscribirse en
Años de grandes duelos y nombres históricos
La década del 70 también aportó capítulos memorables. En 1970, el mayor festejo fue para Luis “Pila” Páez, otro de los atletas sobresalientes de aquellos años, que protagonizó numerosas definiciones ajustadas y se transformó en una referencia del atletismo regional.
En esa edición también comenzó a destacarse Antonio Tello, quien se quedó con la categoría menores y dejaba en claro que tenía mucho más para ofrecer en el futuro.
Por entonces, la redacción de Crónica funcionaba en la calle Alem, entre Ameghino y Rawson, y la carrera partía desde el frente de las instalaciones del diario.
El circuito se desarrollaba sobre la avenida Rivadavia, con giros hasta Alsina y regreso por la misma arteria hasta Viamonte, en un trazado que quedó grabado en la memoria de los atletas y del público.
La novena edición, disputada en 1971, quedó en manos de Raimundo Manquel, representante de Trelew, quien relegó al segundo lugar al “Pila” Páez. En tanto, la categoría menores fue ganada por Eduardo Olmos, del barrio Jorge Newbery, otro de los nombres que emergieron desde el semillero local.
En 1972, durante la décima edición, llegó el esperado despegue de Antonio Tello, quien se subió a lo más alto del podio mayor. Fue una carrera marcada por el fuerte viento, en la que Tello, alumno de Páez, logró superarlo en los metros finales por apenas tres segundos. Aquella definición inspiró el recordado título de Crónica: “Perdón, maestro”, reflejando el respeto y la emoción del momento.
El regreso triunfal de Araujo y la expansión de la Corrida
El año 1973 marcó un nuevo regreso de Nazario Araujo, quien volvió a demostrar su enorme jerarquía al ganar por quinta vez la Corrida de Crónica, superando nuevamente en una definición muy ajustada a Raimundo Manquel, por entonces representante de LU20.
En esa ocasión, Araujo llegó a Comodoro Rivadavia como un atleta de élite, defendiendo los colores de Independiente de Avellaneda, club en el que forjó gran parte de su destacada trayectoria.
Para esos años, Crónica profundizó su compromiso con el deporte y con la formación de nuevos atletas. Comenzaron a consolidarse las categorías pulguitas, menores e infantiles, con una creciente participación de chicos y chicas, lo que reflejaba el fuerte trabajo del diario en la promoción y el fomento del atletismo.
En 1974, el “Pila” Páez volvió a festejar el primer lugar en otra gran definición, pero una de las noticias salientes fue la destacada actuación de Myrian Mabel Acosta, quien se animó a competir con los varones en la categoría infantiles y terminó quedándose con el triunfo, marcando un hito en la historia de la prueba.
La edición de 1975, la 13ª, quedó en manos de Raimundo Manquel y fue récord en convocatoria, con casi 200 atletas en la categoría mayores, representando el crecimiento sostenido de una competencia que ya recibía representantes de distintos puntos de la Patagonia y de otras provincias del país.
En 1976, el “Pila” Páez volvió a lo más alto en una edición que ofreció una fuerte presencia femenina en varias categorías, destacando la actuación de Gladys Mercado, llegada desde Caleta Olivia.
El año 1977 tuvo como gran vencedor al comodorense Albino Saldivia, quien llegó desde Capital Federal y se impuso en una carrera que ya mostraba un marcado perfil internacional, con la presencia del chileno Rubén Catalán, segundo en la clasificación general.
En 1978, Nazario Araujo volvió a decir presente y, fiel a su historia, se quedó nuevamente con el triunfo, superando a atletas de gran nivel como Albino Saldivia, Rubén Catalán y Dalmacio “Pecas” Álvarez.
Finalmente, la 16ª edición, disputada en 1979, tuvo un cierre histórico y un festejo internacional: el chileno Rubén Catalán se quedó con la victoria tras un final totalmente incierto, definiendo la carrera en los últimos 100 metros frente al local “Pecas” Álvarez, en una de las llegadas más recordadas de todos los tiempos.
Así, año tras año, la Corrida de Crónica fue construyendo una historia rica en emociones, grandes atletas y definiciones inolvidables, con Nazario Araujo como uno de sus máximos símbolos, un nombre que se repite y que permanece grabado para siempre en la memoria del atletismo patagónico.












