Trump canceló la segunda ola de ataques sobre Venezuela: “No será necesaria”
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes que canceló la segunda ola de ataques que su gobierno había planificado contra Venezuela tras la captura del expresidente Nicolás Maduro y su esposa. Trump atribuyó la decisión a lo que calificó como “gestos de cooperación” por parte del gobierno interino de Delcy Rodríguez, que incluye la liberación de un gran número de presos políticos como “señal de que buscan la paz”.
En un mensaje publicado en su plataforma Truth Social, Trump explicó que la acción de Caracas fue “muy importante e inteligente” y que, gracias a esa cooperación, la segunda fase militar “parece innecesaria”.
Cooperación y objetivos de reconstrucción
Según el mandatario estadounidense, la colaboración entre Washington y el nuevo gobierno venezolano también se está dando en proyectos conjuntos para reconstruir la infraestructura de petróleo y gas del país sudamericano. Trump sostuvo que ambos gobiernos están “trabajando bien juntos”, lo que, a su juicio, reduce la necesidad de nuevas operaciones ofensivas.
Sin embargo, el presidente aclaró que la suspensión de los ataques no implica una retirada total de fuerzas: las embarcaciones militares permanecerán en sus posiciones “por motivos de seguridad”, según su mensaje.
Inversiones y relaciones económicas
Trump también anticipó que se reunirá en la Casa Blanca con ejecutivos de grandes petroleras, que según él están dispuestos a invertir al menos 100 mil millones de dólares en el campo energético de Venezuela como parte de los planes de reconstrucción y cooperación bilateral.
El giro diplomático y económico se produce en medio de un escenario geopolítico tenso, después de que una operación militar estadounidense liderara la captura de Maduro el 3 de enero, un hecho sin precedentes que desató reacciones a nivel mundial.
Reacciones y equilibrio militar
Si bien la segunda oleada de ataques quedó cancelada, el aviso de mantener activos los recursos militares cerca de Venezuela indica que la Casa Blanca no abandona del todo el enfoque de presión sobre el país caribeño. La decisión supone un equilibrio entre acciones de fuerza y una apertura a la cooperación, en un momento en el que Washington busca consolidar una transición política y económica en Venezuela.
El cambio en la postura de Trump fue destacado tanto por analistas como por opositores políticos, en un contexto donde la administración estadounidense sigue enfrentando críticas internas por la legalidad y alcance de sus operaciones militares sin autorización formal del Congreso.