Tensión marítima entre potencias

Rusia denuncia por piratería a EEUU por la incautación del petrolero de bandera Bella 1

El Kremlin calificó el operativo en altamar como una violación al derecho internacional y un acto de piratería, mientras que Washington sostiene que el buque operaba de forma ilegal para evadir sanciones.
miércoles 07 de enero de 2026
Rusia denuncia a EE.UU. por incautar un petrolero con bandera rusa
Rusia denuncia a EE.UU. por incautar un petrolero con bandera rusa

La tensión entre Rusia y Estados Unidos alcanzó un nuevo pico tras la respuesta oficial del gobierno ruso ante la captura del buque petrolero Bella 1. La embarcación, que navega con bandera de la Federación Rusa, fue interceptada en el Atlántico Norte luego de una prolongada persecución naval encabezada por fuerzas estadounidenses. 

La postura del Kremlin y el marco legal

El Ministerio de Transporte de Rusia, bajo la conducción de Andréi Nikitin, emitió un comunicado oficial donde afirma que el procedimiento liderado por el Comando Europeo de Estados Unidos vulnera lo dispuesto en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982. El documento destaca que "la libertad de navegación se aplica en alta mar y ningún Estado tiene derecho a utilizar la fuerza contra buques debidamente registrados en las jurisdicciones de otros Estados".

Por su parte, el legislador Andrei Klishas fue más contundente al calificar la maniobra como un “acto de piratería absoluta”, según declaraciones recogidas por la agencia TASS. En tanto, Nikitin manifestó su preocupación al confirmar que el gobierno de Vladimir Putin perdió todo contacto con la nave tras la intervención norteamericana.

Detalles del operativo en el Atlántico

La incautación se produjo mientras el buque —ahora identificado como Marinera, pero anteriormente llamado Bella 1— se dirigía hacia Venezuela tras haber zarpado de Irán. El gobierno de Estados Unidos mantenía un seguimiento sobre la unidad desde hacía más de 15 días, bajo la sospecha de que infringía sanciones internacionales.

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A pesar de que se reportó la presencia de un submarino y un buque de guerra que habrían brindado apoyo disuasivo al petrolero durante su escape, la Guardia Costera estadounidense logró abordar la embarcación. El operativo finalizó sin resistencia por parte de los tripulantes ni incidentes violentos.

El reclamo de la firma BurevestMarin

Desde la empresa vinculada a la embarcación, BurevestMarin, señalaron que el Bella 1 es una unidad civil que no transportaba carga al momento de ser interceptada. Denunciaron que el barco fue hostigado de forma constante por la Guardia Costera y vigilado desde el aire por aviones P-8A Poseidón de la Armada de Estados Unidos, ignorando las comunicaciones del capitán sobre su identidad civil.

Estados Unidos incautó el petrolero ruso Bella 1 tras un seguimiento en el Atlántico

Un conflicto de estatus jurídico

El trasfondo de la disputa radica en que el Bella 1 fue sancionado en 2024 por Estados Unidos, acusado de formar parte de una “flota fantasma” para el transporte de crudo. Durante la persecución, los tripulantes pintaron la bandera rusa en el casco y el navío fue anotado en el registro marítimo de Rusia, motivo por el cual Moscú elevó su queja diplomática.

Sin embargo, desde el entorno de la administración estadounidense no se reconoce dicha inscripción y se argumenta que el petrolero es un buque apátrida. Esta diferencia de criterios legales profundiza el enfrentamiento entre ambas potencias, con la situación de Venezuela como eje de la controversia.

Rusia exige la liberación de la tripulación y denuncia cooperación del Reino Unido en el operativo

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia presentó una exigencia formal ante el gobierno de los Estados Unidos para lograr el retorno inmediato y sin condiciones de los marinos rusos que se encontraban a bordo del Bella 1 al momento de su captura. Según detalló el Ministerio de Transporte, la embarcación contaba desde el 24 de diciembre con una autorización legal para navegar bajo pabellón de la Federación Rusa. El abordaje, que tuvo lugar a las 15:00 horas (hora de Moscú), contó con el apoyo del Ministerio de Defensa del Reino Unido y se localizó en la zona estratégica conocida como brecha GIUK. Mientras el Kremlin exige un trato digno para su personal y califica el hecho como una agresión unilateral, Washington sostiene que la incautación se encuadra en sanciones contra el narcoterrorismo vinculadas a la gestión de Nicolás Maduro, considerando que el cambio de bandera fue una maniobra fraudulenta para evadir los controles internacionales.