Cristina Kirchner recibió el alta tras dos semanas internada por apendicitis

La expresidenta dejó el Sanatorio Otamendi luego de una intervención compleja por apendicitis aguda con peritonitis. Continuará el tratamiento en su domicilio, donde cumple prisión domiciliaria por la causa Vialidad.
sábado 03 de enero de 2026

Cristina Fernández de Kirchner recibió este sábado el alta médica luego de permanecer internada durante dos semanas en el Sanatorio Otamendi. La expresidenta había sido intervenida quirúrgicamente el pasado 20 de diciembre por un cuadro de apendicitis aguda, que presentó complicaciones y demandó una recuperación más extensa de lo habitual.

La información fue confirmada a través de un parte médico oficial difundido por el centro de salud, en el que se detalló la evolución clínica favorable que permitió su egreso hospitalario.

Según el comunicado, la paciente “finalizó su tratamiento por un cuadro de apendicitis aguda con peritonitis localizada e íleo postoperatorio, por lo que ha sido dada de alta”.

Tratamiento ambulatorio y seguimiento médico

Desde el sanatorio informaron que, antes de concretarse el alta, se procedió al retiro del drenaje peritoneal, paso clave dentro del proceso de recuperación. A partir de ese momento, la exmandataria pasó a continuar con tratamiento antibiótico por vía oral.

El parte médico también señaló que el seguimiento de su estado de salud quedará a cargo de su equipo médico personal, que controlará la evolución del cuadro en el ámbito domiciliario.

Los profesionales destacaron que la evolución fue positiva, aunque remarcaron que el proceso postoperatorio había sido lento debido a las complicaciones iniciales.

Regreso a su domicilio en Constitución

Tras recibir el alta, Fernández de Kirchner regresó a su domicilio ubicado en San José 1111, en el barrio porteño de Constitución. En ese lugar cumple prisión domiciliaria, tras la condena a seis años de prisión en la causa conocida como Vialidad.

El regreso se dio bajo las condiciones ya establecidas por la Justicia, sin modificaciones en el régimen vigente. Las autoridades judiciales mantienen un estricto control sobre las visitas y la permanencia de la exvicepresidenta en el domicilio.

La situación judicial fue un factor central durante la internación, ya que cualquier traslado debía ser informado y autorizado en el marco de la condena.

Una cirugía más compleja de lo esperado

La intervención quirúrgica realizada el 20 de diciembre había sido inicialmente programada por una apendicitis aguda, pero durante la operación se detectó una peritonitis localizada, lo que derivó en una cirugía más compleja.

A esto se sumó un íleo postoperatorio, una complicación intestinal que demoró la recuperación y obligó a prolongar la internación por más días de los previstos.

Fuentes médicas explicaron que este tipo de cuadros requiere controles estrictos y reposo prolongado, especialmente en pacientes de edad avanzada.

Rechazo a los pedidos de la defensa

En paralelo al proceso de recuperación, la situación judicial de la expresidenta volvió a ocupar el centro de la escena. Sus abogados defensores habían presentado un pedido para ampliar el régimen de visitas, retirar la tobillera electrónica y flexibilizar las condiciones de permanencia dentro del domicilio.

Sin embargo, el Tribunal Oral Federal 2 rechazó la solicitud y ratificó las condiciones actuales de la prisión domiciliaria.

La resolución judicial confirmó que no habrá cambios en el régimen mientras continúe vigente la condena.

Seguimiento médico y contexto político

Con el alta médica, Cristina Fernández de Kirchner inicia ahora una etapa de recuperación domiciliaria, en un contexto marcado por la confluencia entre su estado de salud, la condena judicial y la centralidad política que todavía conserva.

Desde su entorno indicaron que continuará bajo estrictos controles médicos, mientras se mantiene el cumplimiento de las disposiciones judiciales.