SEÑALES IMPERCEPTIBLES

La pirotecnia no solo afecta a niños con espectro autista

La especialista, Evelin Lev, habló con Crónica sobre los efectos de la pirotecnia en los niños en estas fiestas de fin de año. No solo las personas con espectro autista se ven perjudicadas. Hay otros casos cuyas señales pueden ser detectadas a tiempo.
martes 30 de diciembre de 2025

Cada vez que se aproximan los festejos de año nuevo vuelve un tema que parece no tener fin. La pirotecnia, con el paso de los años, sigue estando en el centro de la polémica.

Los estruendos afectan a un universo de niños y niñas mucho más amplio de lo que comúnmente se cree. No son pocos los casos en que los padres y madres no alcanzan a entender por qué su hijo está inquieto en las fiestas.

No solamente se llevan la peor parte las personas con trastorno de espectro autista y las mascotas, sino también niños y niñas que presentan una hipersensibilidad de la que muchas veces sus familias no están al tanto.

La licenciada en Terapia Ocupacional, Evelin Lev, quien trabaja con niños, comentó a Crónica que hay niños que tienen “hipersensibilidad auditiva” y ante el menor estímulo se comportan de una manera “caprichosa” o exhiben alguna molestia.

 

Una historia que se repite

 

En Comodoro Rivadavia, en la Navidad, hubo 300 intervenciones de Bomberos, mascotas perdidas y vecinos se movilizaron contra la pirotecnia. En Trelew los Bomberos no tuvieron trabajo y tampoco hubo hospitalizados.

Aun así se escucharon estruendos en el centro y en los barrios de la periferia. El Municipio recibió más de 20 denuncias de personas que se quejaron de que sus vecinos estaban tirando petardos.

La mayoría de estos llamados provinieron de familias que tienen hijos con espectro autista o mascotas. Los Bomberos de Trelew, para dar el ejemplo, este fin de año, suspendieron el tradicional toque de sirena.

Si bien este malestar es común encontrarlo en personas con autismo, muchas veces hay niños y niñas que pueden sentirse afectados y las familias ni siquiera se dan cuenta.

 

Señales invisibles

 

Al respecto, Lev indicó que es recomendable estar atentos a estas señales, que muchas veces pasan por alto no solamente las familias, sino también en los actos escolares, cuando muchos niños exhiben una incomodidad cuando ponen el Himno Nacional a un volumen alto o hay aplausos.

“Los niños que son hipersensibles a los sonidos y otros estímulos externos, si no lo anticipamos, puede generar que griten, lloren o se escondan debajo de la mesa; el cerebro no tiene la capacidad de filtrar ese estímulo”, comentó.

De esta manera, puede ocurrir que un niño parezca caprichoso o se muestra hiperactivo en un determinado ámbito en el que está expuesto a sonidos que lo perturban y muchas veces los adultos no se dan cuenta.

Si bien en estos últimos años el estado tomó un rol activo en la concientización del daño que ocasiona la pirotecnia en los animales y las personas, mucha gente no parece haber abandonado esta costumbre.

Dado que Chubut –a juzgar por los festejos de la Navidad- parece estar lejos del ideal de “Pirotencia Cero”, hay que estar preparados para recibir el año.

Por eso, Lev señaló que lo recomendable es que las familias se anticipen a este tipo de situaciones. Sugirió, si los niños son chicos, usar “imágenes, fotos, canceladores de ruido y llevar a los niños a un lugar tranquilo”.

Por último, mencionó que es importante que los niños y niñas se sientan seguros, para lo cual se les puede dar “juguetes, abrazarlo fuerte o ponerles los dibujitos que le gustan”, concluyó.