Pirotecnia y mascotas: consejos de expertos para proteger perros y gatos en fiestas
Las celebraciones de Navidad y Año Nuevo, caracterizadas por el uso de fuegos artificiales, representan un riesgo para la salud física y emocional de los animales domésticos en Comodoro Rivadavia y la región, según advirtieron diversos expertos y estudios.
La sensibilidad auditiva de perros y gatos es notablemente superior a la de los humanos, lo que los hace vulnerables a los sonidos intensos y repentinos de la pirotecnia.
Según la Universidad San Sebastián de Chile, el estallido es percibido como un estímulo desconocido y amenazante, desencadenando miedo y ansiedad que, en muchos casos, impulsan a los animales a intentar huir. Este efecto se intensifica en zonas urbanas con mayor exposición.
Estudios de Veterinary and Animal Science (Utrecht University) indican que la aversión al ruido puede ser hereditaria, aunque también influye la falta de habituación a sonidos fuertes en las primeras etapas de vida.
El Cornell University College of Veterinary Medicine añade que experiencias negativas previas, enfermedades o cambios cerebrales por la edad aumentan la susceptibilidad al miedo.

Los síntomas de estrés y ansiedad incluyen temblores, jadeo, salivación, taquicardia, vocalizaciones excesivas, intentos de escape, pérdida de apetito y comportamientos de ocultamiento. Los accidentes son comunes cuando los animales, presas del pánico, se extravían o se lesionan.
Además, la exposición a partículas químicas de la pirotecnia puede agravar enfermedades respiratorias o causar intoxicaciones por ingestión de residuos. En situaciones extremas, se han reportado quemaduras y daños oculares.
Medidas de prevención recomendadas por especialistas
Ante este panorama, Walter Comas, médico veterinario y director de la Unidad de Animales de MSD Salud Animal, sugiere mantener la rutina diaria de paseos, comidas y descanso, ya que los cambios bruscos aumentan el estrés.
Es fundamental preparar una habitación tranquila en el hogar, acondicionada con objetos familiares, juguetes y música suave, asegurándose de que esté bien ventilada y sin posibles rutas de escape para la mascota.
La Universidad San Sebastián de Chile aconseja cerrar puertas y ventanas durante los espectáculos pirotécnicos y evitar dejar a los animales atados o encerrados en espacios reducidos. Proporcionar un refugio seguro con agua fresca y acceso a su cama o cucha contribuye a que se sientan protegidos.

Para los perros, el adiestrador Alan Peiró recomendó técnicas de desensibilización, como reproducir sonidos de pirotecnia a bajo volumen y asociarlos con experiencias positivas.
La identificación de las mascotas es crucial. Comas enfatiza la importancia de que los animales lleven collar con datos de contacto y que los tutores tengan el teléfono de una veterinaria de guardia. Ante antecedentes de pánico, es fundamental consultar previamente con un profesional para establecer un plan de manejo conductual o clínico.

Manejo profesional y otros peligros festivos
La utilización de medicamentos para controlar el miedo y la ansiedad debe ser estrictamente supervisada por un veterinario, ya que la automedicación está contraindicada.
Los profesionales pueden considerar fármacos ansiolíticos, nutracéuticos o dietas especiales, según la salud y el historial médico del animal. Veterinary and Animal Science advierte que la eficacia de las intervenciones farmacológicas y conductuales es limitada, priorizando el manejo conductual y el acompañamiento del tutor. Antonio Bizama, de la Universidad San Sebastián, afirmó: “No debemos castigarlos, ya que esto solo aumenta los niveles de angustia”.

La prevención desde etapas tempranas es esencial, ya que la socialización y la habituación a ruidos durante la infancia animal pueden incrementar la resiliencia, aunque la conciencia sobre estos factores es aún baja entre los tutores, según Veterinary and Animal Science.
Además de la pirotecnia, las fiestas presentan otros riesgos. Walter Comas advirtió sobre los golpes de calor, que pueden elevar la temperatura corporal por encima de 42â y causar síntomas como tambaleos y jadeo excesivo.
La presencia de parásitos externos aumenta en verano, por lo que se recomienda mantener la protección antiparasitaria. En cuanto a la alimentación, la Universidad San Sebastián recordó que alimentos típicos como chocolate, cebolla, ajo, lácteos, mariscos y embutidos son tóxicos o de difícil digestión. Comas insistió: “El chocolate es tóxico para las mascotas, por lo que es importante tomar las precauciones para evitar que puedan tener acceso a los mismos”.

Fuente: Infobae.