EE. UU. incautó un petrolero chino frente a Venezuela
Estados Unidos interceptó este sábado un buque petrolero con bandera panameña en el mar Caribe, frente a la costa de Venezuela, en un operativo que volvió a encender las alarmas por la escalada de tensión en la región. Se trata de la segunda incautación de este tipo en menos de una semana por parte de la administración de Donald Trump.
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La nave, identificada como Centuries, fue abordada en aguas internacionales por personal de la Guardia Costera estadounidense. Horas después del procedimiento, el gobierno norteamericano difundió imágenes que muestran el momento del sobrevuelo de helicópteros militares y el abordaje directo del buque.

Un barco sin sanciones previas
Según informó The New York Times, el Centuries no figuraba en la lista de embarcaciones sancionadas por Estados Unidos. Sin embargo, de acuerdo con fuentes oficiales y de la industria petrolera, transportaba crudo venezolano con destino a refinerías asiáticas, principalmente en China.
El buque pertenece a una empresa petrolera con sede en Beijing y navegaba bajo bandera de Panamá, una práctica habitual en el comercio marítimo internacional. A pesar de no estar sancionado, la ruta y la carga lo colocaron en el foco de la estrategia estadounidense para limitar las exportaciones de petróleo venezolano.
Imágenes que refuerzan el mensaje político
La difusión del material audiovisual no fue casual. Desde Washington buscan enviar una señal clara a las empresas navieras y a los países que continúan comprando crudo venezolano. El video muestra un despliegue coordinado, con personal armado descendiendo sobre la cubierta y tomando control de la nave.
El procedimiento se dio en el marco de un endurecimiento del bloqueo petrolero, que incluye controles más estrictos sobre barcos que ingresan o salen de puertos venezolanos, incluso cuando operan fuera de aguas territoriales.
Antecedente inmediato y presión creciente
La incautación del Centuries se suma a la realizada días atrás sobre el buque Skipper, que ya estaba sancionado por transportar petróleo iraní. En ese caso, Estados Unidos confirmó que la nave será trasladada a un puerto norteamericano tras completar el proceso judicial correspondiente.
Según reportes de The Wall Street Journal y TankerTrackers.com, el impacto fue inmediato: cerca de una docena de petroleros permanecen varados frente al principal puerto venezolano, sin avanzar para cargar crudo por temor a nuevas incautaciones.
Actividad paralizada y temor en los puertos
La presión internacional generó una fuerte retracción de la actividad portuaria. En condiciones normales, al menos diez buques operan en simultáneo en las terminales venezolanas. Hoy, la operatoria está prácticamente detenida.
El petróleo representa más del 90 % de los ingresos por exportaciones de Venezuela. La dificultad para colocar el crudo obliga al país a venderlo con fuertes descuentos y a depender de sus reservas internacionales para sostener la economía interna.
Estados Unidos sostiene que buena parte del petróleo venezolano se transporta a través de una flota en la sombra, integrada por buques antiguos que también trasladan crudo de países sancionados como Rusia e Irán.
Según datos del sector, más de 80 embarcaciones se encuentran actualmente en aguas venezolanas o en sus inmediaciones, y al menos 30 están bajo sanciones. La incautación de barcos en aguas internacionales es poco frecuente, aunque existen antecedentes, como la confiscación de buques iraníes en 2020 tras aval judicial.